Doce poesías, doce voces, doce tomas, un padre que escribe, un hijo que graba sonidos e imágenes. A partir del poemario «Nadar en lo hondo», de Rafaél Urretabizkaya, Francisco Urretabizkaya realizó una producción audiovisual en la que se pueden oir voces familiares y amigas. RSM conversó con ellos para conocer más sobre este emotivo producto artístico.
«Hace un par de años me compré una Go Pro usada, que tiene esa magia de poder meterse bajo el agua, en todos lados. Al año siguiente conseguí una grabadora. Soy un coleccionista de sonidos ambiente, me gusta grabar música y ponerle esos sonidos encima. Siempre estuve vinculado al cine pero más desde la actuación y de repente tenía todos los elementos para filmar y meterme en edición y producción», comienza a contar Francisco.
«Cuando mi papá sacó ese libro de poesía yo lo leí y me gustó mucho. Fue un momento muy particular, que me permitió conectar mucho con esas 12 poesías cortitas. Me pareció que podía ser una buena prueba para ver si podía hacer un video con eso, algunas tomas me las imaginé a primera vista, mientras leía», explica el joven artista.
«Estuve todo un verano recopilando imágenes y después fui eligiendo cual podía ir con cada poesía. Luego vino el trabajo de edición. Aprendí muchas cosas en el proceso, sobre los planos, que fui descubriendo en relación a mi búsqueda. Al verano siguiente volví a filmar y conseguí las tomas que me faltaban. La limitación de conocimiento y de recursos tecnológicos me sirvió para aprender mucho y que sea todo una aventura», narra Francisco.
«Grabar a la gente también fue todo una aventura. Algunas se prestaron a hacer varias pruebas. A la prima de mi abuela la fui a visitar porque me parecía hermoso que estuviera su voz. Fui a su casa a grabar y tuvimos que hacer una sola toma, igual que con mi sobrina más chiquita. Finalmente lo que tenía era lo que necesitaba. Todo eso se siente en el video», concluye el productor.
Nadar en lo hondo se editó en Trelew en 2021, con postales de Gabriel Martino, y se presentó en San Martín de los Andes en la última Feria Regional del Libro. «A mí me encanta el video, me encanta que mi hijo haga un video con algo de su papá. Es salir a nadar pero te lleva tu hijo, mientras te ponés la maya el hace los sanguchitos y el mate. El resto es llegar, primero tirar piedras y después nadar», expresó emocionado Rafaél. La producción se presentará proximamente en un festival.

