Realidad Sanmartinense

El director sumariado de la EPET 21 realizó un descargo ante los medios de comunicación

A raíz de la nota publicada en la que se exponía la situación sumarial del director de la EPET 21, Marcelo Ávila, quien ocupaba el cargo hasta hace dos semanas, realizó declaraciones en las que se ponen de manifiesto las tensiones con docentes y los integrantes de la cooperadora. Si bien desde el Consejo Provincial de Educación no se informó el motivo del sumario, a partir de la entrevista realizada en RSM Radio al docente, queda claro que la problemática tiene que ver con la administración de fondos y situaciones de violencia.

En relación con esto, Ávila admitió que no había una buena comunicación con los padres, quienes querían esclarecer que se hacía con los ingresos de la cooperadora. “Está bien que los padres quieran saber todo, pero con todos los conflictos que hay, sobre todo en la escuela pública, no nos queda tiempo para hacer reuniones. Igualmente, toda la información está a disposición de los padres”, explicó Ávila.

Según informó la Cooperadora, el equipo directivo obligaba a que los fondos que se obtenían por la administración del buffet, fueran destinados a la compra de insumos de limpieza. Sin embargo, los padres explicaron que Ávila siempre fue reticente a dejar por escrito dicho pedido, y cada vez que podía, verbal e informalmente pedía la compra de lavandina, detergente y papel higiénico.

Ávila explicó que comenzó a haber faltantes de productos de limpieza, sobre todo de papel higiénico. “Los chicos lo usaban para todo, para limpiarse la nariz, para limpiar una taza, entonces tuvimos que empezar a dosificar y hubo un mes que no tuvimos papel higiénico”.

En este sentido, desde la cooperadora indicaron que “ante la sistemática falta de insumos” consultaron en Distrito Escolar y allí se les informó sobre los montos que recibía la escuela respecto a refrigerio, limpieza y taller. “También nos informaron que constantemente asistían con productos de limpieza, leche y fruta, ya que sabían que muchas veces las partidas no eran suficientes”, explicaron los padres.

Respecto al refrigerio y ante la queja de los alumnos, la cooperadora realizó un relevamiento fotográfico de qué se les ofreció a los estudiantes durante los meses de mayo y junio. Además, ante la consulta en Distrito Escolar, se les informó a los padres que la escuela recibía el “refrigerio reforzado” lo que significaba que el monto se aumentaba significativamente.  

Ávila desmintió esta situación y en la entrevista indicó que el refrigerio era variado, y aunque los auxiliares de servicio no pueden preparar alimentos, enumeró un listado de productos que se les ofrecía como pizza, “calzones rotos”, tortas fritas, pan con dulces, leche con cereales y arroz con leche. 

El directivo también se refirió a los sumarios que inició contra algunos docentes que difundían situaciones internas de la escuela sin autorización. Específicamente se refirió al jefe de taller. “El docente sacó las fotos sin pedir autorización a nadie. Dejó solos a los estudiantes y se fue a sacar fotografías a otro sector”.

Las denuncias de los padres también incluyen graves situaciones de violencia y maltrato a los integrantes de la Cooperadora y a estudiantes, temas en los que no se profundizó por haber menores involucrados. Queda por esperar la resolución del Consejo Provincial de Educación, quien está investigando las denuncias y será el organismo que determinará cómo se resuelve esta situación.

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