Se trataba de cuatro turistas, un argentino y otros tres mexicanos, que estaban alojados en nuestra localidad y que tras comenzar una salida de paseo, la misma terminó de la peor manera. Dos matrimonios oriundos de México a bordo de una camioneta 4×4 quedaron literalmente enterrados sobre la Ruta Provincial 62.

Los turistas permanecieron incomunicados y varados siete horas, hasta que personal de Defensa Civil de Junín de los Andes tomó conocimiento de la situación, se trasladó hasta el lugar y pudo rescatarlos en medio de la oscuridad de la noche.
«Los turistas estaban parando en San Martín de los Andes. Se trata de un argentino que reside hace varios años en México, su señora y otro matrimonio amigo de mexicanos. Vinieron a recorrer el Lago Lolog. Después quisieron conocer el (río) Chimehuin, agarraron la Ruta Provincial 62 y se echaron a andar hasta que la camioneta se enterró mal y no pudieron seguir. Es el cuarto vehículo que se queda en el mismo sitio. El camino está destrozado, mucha agua, mucha lluvia», comentó Norberto Ocares, director de Defensa Civil de Junín de los Andes.
En medio de la situación, el argentino decidió caminar en busca de ayuda por varias horas, pese a que no transitaba nadie por la ruta a quien pudieran solicitarle ayuda. Caminó unos 10 kilómetros y encontró a un vecino de Junín que salía de trabajar de un campo y le facilitó el contacto con Defensa Civil. De esta manera, los rescatistas tomaron conocimiento del hecho, ocurrido a las 16.30 del miércoles, y se trasladaron hasta el lugar.
Entre que se quedaron varados y fueron rescatados pasaron unas siete horas. Ya era de noche y a los rescatistas le costó bastante trabajo sacar la camioneta porque estaba enterrada. «Si mirás los partes, la ruta dice intransitable. En Junín, además, hay un cartel que indica que está cerrada. Pero los pinos que fueron colocados, la gente los saca. Después pasa algún turista que no conoce la zona y pasan estas cosas», advirtió Ocares.
Felizmente, los extranjeros fueron rescatados sanos y salvos. No hubo que lamentar otras consecuencias.