El Instituto de Formación Docente N°3 emitió un contundente comunicado en defensa de la educación pública y en rechazo al veto presidencial sobre el presupuesto universitario. En el texto, la institución resalta su vínculo con las universidades nacionales y denuncia el impacto negativo de las políticas económicas actuales en el sistema educativo, particularmente en los salarios docentes. Además, subraya su participación activa en las «Jornadas Federales en Defensa de la Universidad Pública», destacando la importancia de la solidaridad y el compromiso con la educación superior como pilar del desarrollo del país.

Como Instituto de Formación Docente, somos parte del Nivel Superior del Sistema Educativo de nuestro país. Guardamos múltiples vínculos con las Universidades Nacionales. Muchos de nuestros docentes estudiaron y estudian allí o forman parte de equipos de investigación. En nuestro IFD leemos y enseñamos materiales producidos en las universidades. Articulamos a su vez varios proyectos con la sede de la Universidad Nacional del Comahue en nuestra localidad.
Desde nuestra comunidad educativa y nuestros órganos de gobierno, hemos participado en las “Jornadas Federales en Defensa de la Universidad Pública”. Abrimos nuestras puertas para que directivos, estudiantes y referentes sindicales docentes vengan a hablar con nosotros en asambleas pedagógicas en las aulas y patios.
Encontramos que la mirada del gobierno nacional parece estar exclusivamente puesta en que cierren los números macroeconómicos, pero eso está haciendo de nuestro país, un país más pobre e inequitativo. Estamos atravesando un hecho de profunda injusticia educativa y social. El veto presidencial al proyecto de presupuesto universitario implica que los docentes y no docentes de las universidades seguirán teniendo salarios miserables. El salario es un componente muy importante en la Educación Superior, como en los otros niveles. Un docente es un trabajador y tiene derecho a un salario digno.
Participamos porque somos parte. No importa si el recorte presupuestario no nos toca a nosotros ahora. No es sólo solidaridad: es implicancia, sentimiento y convicción. La educación pública es una y la misma cosa, más allá de las jurisdicciones o la dependencia provincial o nacional. El Nivel Superior es en gran medida un territorio donde se construyen sueños y proyectos de vida; en nuestro caso el espacio donde se forman los, las y les docentes que habitarán las escuelas para enseñar a las generaciones futuras.
Las universidades nacionales son un orgullo y un pilar identitario de la Argentina. Eso no implica que, como toda institución, necesite revisiones y análisis críticos. Pero lo que se está haciendo desde las cúpulas del poder político no es eso, sino su destrucción, su ahogo. El recorte presupuestario y el bloqueo legislativo/ejecutivo podrán ser formalmente democráticos pero, nosotros que somos parte, lo vivimos como una inmoralidad y una decisión política realmente peligrosa. Por eso seguiremos participando de las acciones que se convoquen e inventando otras. No nos resignamos a vivir en un país donde se destruya el sistema educativo. Educar es construir, no destruir.