La provincia de Neuquén reactivó esta semana las obras de pavimentación de la Ruta Provincial 65, que conecta Villa Traful con las rutas nacionales 237 y 40, tras una pausa debido a las condiciones climáticas de la región cordillerana. Esta obra, largamente esperada por los vecinos de Villa Traful, es parte de un plan integral de infraestructura vial que el gobernador Rolando Figueroa ha impulsado para mejorar la conectividad y fomentar el turismo en la provincia.

El Ministerio de Infraestructura, liderado por Rubén Etcheverry, detalló que los trabajos en la zona incluyen la colocación de alcantarillas de hormigón, obras de terraplenes y pavimento asfáltico de 6 centímetros de espesor por 6,70 metros de ancho. Además, se han realizado defensas para proteger las Araucarias presentes a lo largo de la ruta, así como gaviones y defensas metálicas.
En paralelo, las obras de pavimentación también avanzan en tres tramos clave de la Ruta Provincial 23, que permitirá conectar el paso Pino Hachado al norte con Junín de los Andes al sur. Estas mejoras no solo facilitarán el acceso a destinos turísticos de la región, sino que también beneficiarán a los habitantes locales, mejorando la transitabilidad y los servicios esenciales como el acceso a la salud.
El gobernador Figueroa subrayó la importancia de estas inversiones para la integración de la provincia y el desarrollo de la industria turística, en particular en áreas cercanas a atractivos naturales como el lago Aluminé y el río homónimo. El avance actual de la obra es del 9,42%, y los trabajos se han intensificado tras el levantamiento de la veda climática.