Vinchucas en Neuquén: crece la preocupación y activan protocolos sanitarios

Organismos sanitarios de la provincia de Neuquén encendieron la alerta ante la aparición de vinchucas en distintas localidades y activaron protocolos de vigilancia y prevención con el objetivo de monitorear la situación y llevar tranquilidad a la población. Si bien el hallazgo generó preocupación, las autoridades aclararon que en el territorio provincial y en la región predominan especies silvestres que no suelen transmitir la enfermedad de Chagas.

Desde el área de Salud explicaron que la vinchuca es un insecto de interés epidemiológico por su potencial para transmitir el Chagas, motivo por el cual el gobierno provincial sostiene un sistema permanente de vigilancia. Este monitoreo combina controles activos en el territorio con una vigilancia pasiva, basada en los ejemplares que capturan vecinos en sus viviendas o alrededores y que luego son acercados a centros de salud o laboratorios especializados.

Los especialistas señalaron que el aumento de los hallazgos está directamente relacionado con la época del año. Durante los meses de calor, las vinchucas modifican su comportamiento: dejan de permanecer ocultas en grietas de paredes, techos, corrales, gallineros o entre piedras, y comienzan a desplazarse con mayor frecuencia. Además, en verano suelen sentirse atraídas por la luz artificial, lo que facilita que sean vistas en patios, galerías e incluso dentro de las viviendas.

En la provincia existen distintas especies de este insecto hematófago, aunque solo una, el Triatoma infestans, conocida por su capacidad de habitar viviendas humanas, tiene relevancia epidemiológica directa por ser potencial transmisora del parásito causante del Mal de Chagas. No obstante, las autoridades remarcaron que su presencia en Neuquén es muy escasa, aparece de manera esporádica y hasta el momento nunca fue detectada con el parásito.

Según indicaron desde el gobierno, la mayoría de los ejemplares encontrados en la provincia son de origen silvestre, viven en ambientes naturales, no se adaptan a las viviendas y no forman colonias domiciliarias, lo que reduce significativamente el riesgo sanitario. Aun así, reconocieron que la aparición de una vinchuca genera alarma en la comunidad, por lo que insistieron en la importancia de informar cada hallazgo.

Ante la detección de estos insectos, se recomienda evitar la manipulación directa. En caso de ser posible, se sugiere capturarlos con cuidado, preferentemente vivos, colocarlos en un recipiente cerrado y trasladarlos a un laboratorio o centro de salud para su análisis.

En cuanto a los lugares donde se registran con mayor frecuencia, los funcionarios señalaron zonas periurbanas y rurales, especialmente en ambientes secos. La región de la Barda es uno de los espacios más habituales, junto con áreas de arbustos, hornos de ladrillo y sectores cercanos a corrales. También se reportaron hallazgos en localidades como Plottier, Senillosa, China Muerta y en zonas vinculadas a la actividad hidrocarburífera, como Añelo.

Finalmente, las autoridades sanitarias reforzaron las medidas de prevención, entre las que se destacan mantener las viviendas en buen estado, sellar grietas y hendiduras, revisar periódicamente gallineros y corrales, y evitar la acumulación de materiales donde puedan refugiarse estos insectos. La vigilancia comunitaria y la información oportuna, señalaron, son claves para reducir riesgos y prevenir enfermedades.

Deja un comentario

Descubre más desde Realidad Sanmartinense

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo