Las tarifas de electricidad y gas natural podrían registrar aumentos significativos durante el invierno, según advirtió el consultor energético Gerold en declaraciones recientes. La combinación de mayores costos de importación, demoras en el abastecimiento y una política de subsidios en proceso de reducción configura un escenario de presión sobre los bolsillos de los usuarios, incluidos los de la Patagonia andina, donde la temporada fría eleva el consumo de manera considerable.

Por qué subirían la luz y el gas
El nudo del problema está en el precio de los insumos importados. Mientras el gas de producción local se ubica entre 3,5 y 3,6 dólares por millón de BTU, el gas natural licuado (GNL) que Argentina debe traer del exterior puede llegar a los 22 dólares. El gasoil utilizado para generación eléctrica es aún más caro: oscila entre 35 y 37 dólares por millón de BTU. Gerold señaló que las compras de GNL, además, llegan con demora, lo que complica la cobertura de la demanda en los meses de mayor consumo.
Los subsidios, en el centro de la discusión
La velocidad con la que el Gobierno avance en la reducción de subsidios será determinante para definir el tamaño de los aumentos. Gerold sostuvo que aún queda una corrección importante por realizar y remarcó que alrededor del 50% de los usuarios ya no recibe subsidios, por lo que serán los primeros en absorber los incrementos. El ajuste, indicó, tiene carácter estructural y no responde a una decisión coyuntural sino al encarecimiento de la energía a nivel internacional, agravado por el conflicto en Medio Oriente.
El impacto en industrias y combustibles
El sector productivo también quedaría expuesto. Algunos usuarios industriales podrían tener dificultades para afrontar los nuevos precios del gas, especialmente aquellos que requieren suministro continuo para sostener su actividad. En cuanto a los combustibles, Gerold explicó que YPF optó por absorber de manera transitoria el aumento en los costos del petróleo, a la espera de una eventual baja en los precios internacionales que compense los incrementos actuales.
El consultor definió el panorama energético como «complejo, dinámico y con variables dislocadas». De confirmarse las subas, los aumentos en las facturas de luz y gas llegarían en plena temporada invernal, cuando el consumo en localidades de montaña como San Martín de los Andes alcanza sus valores más altos del año.