Trabajadores bancarios de Neuquén enfrentan situaciones de hostigamiento y presión laboral que los empujan a resignar sus puestos bajo la figura de «retiro voluntario», según denunció el delegado del gremio La Bancaria, Adrián Medina. El dirigente advirtió que el conflicto «se va a extender» y que las prácticas irregulares no se concentran en una sola entidad sino que se replican en distintas empresas del sistema financiero.

Retiros «voluntarios» con poco de voluntad
Medina fue directo al describir la mecánica del problema: «Los compañeros se ven empujados a terminar su vínculo laboral y el banco se resguarda diciendo que no son despidos, sino retiros voluntarios. Pero de voluntario tienen muy poco, porque la única voluntad que terminan teniendo es elegir entre su salud mental, su salud física o seguir trabajando bajo presión», sostuvo.
El delegado explicó que el sindicato interviene cuando existen denuncias de hostigamiento o mecanismos de presión orientados a forzar esas desvinculaciones, aun cuando la figura legal implica un acuerdo individual entre el trabajador y el empleador.
Grupos de WhatsApp para clasificar quién «sobra»
Como ejemplo de las prácticas denunciadas, Medina relató una situación vinculada a un exfuncionario zonal de Banco Macro —actualmente trasladado a Mendoza— que organizaba grupos de vendedores en WhatsApp bajo los nombres «Sirve y no sobra» y «Sobra y no sirve», clasificando al personal según sus niveles de productividad. «Los que estaban en el grupo ‘Sobra y no sirve’ recibían un mensaje directo: si no mejoraban sus números, se tenían que ir», denunció.
El gremio ya había alertado públicamente semanas atrás sobre el intento de cierre de una sucursal de Banco Macro en la capital neuquina, en un contexto que Medina calificó como preocupante por los presuntos malos tratos de directivos nacionales hacia el personal.
Objetivos imposibles y miedo cotidiano
Según el delegado, quienes deciden sostener su puesto enfrentan metas comerciales cada vez más difíciles de cumplir. «Si durante tres meses no cumplís objetivos, empiezan a presionarte cada vez más. No se puede vivir trabajando con miedo», remarcó. La presión también afecta el acceso a premios salariales que, indicó, representan una parte importante del ingreso en la banca privada.
Medina cerró con una imagen que resume la incertidumbre del sector: «Hoy los trabajadores bancarios no saben cuándo puede ser su último día de trabajo».
Hasta el momento de publicación de esta nota, las entidades bancarias mencionadas no habían emitido declaraciones públicas sobre las denuncias. [DATO PENDIENTE: buscar respuesta oficial de Banco Macro y de otras entidades señaladas].