Una persona fue infraccionada por ingresar sin autorización a un sector cerrado del área de Queñi, dentro del Parque Nacional Lanín, donde actualmente se desarrollan tareas de conservación destinadas a la recuperación del huemul, una de las especies más amenazadas de la Argentina.

El procedimiento fue realizado por personal de Guardaparques Nacionales, que detectó el ingreso indebido a una zona restringida al uso público.
Desde el organismo recordaron que el cierre se encuentra debidamente señalizado e informado a través de los canales oficiales del área protegida.
Según explicaron las autoridades, la restricción responde a las acciones que se llevan adelante en el marco del Proyecto Huemul, una iniciativa impulsada por el Parque Nacional Lanín y la Fundación Huilo Huilo para restaurar ambientes estratégicos y favorecer la recuperación de esta especie emblemática de la Patagonia andina.
Actualmente, los equipos técnicos desarrollan una nueva etapa de trabajo en distintos sectores de Queñi, enfocada en el control del jabalí europeo, considerado una de las especies exóticas invasoras que más afectan los ecosistemas de la región.
Estas acciones buscan mejorar las condiciones del hábitat del huemul (Hippocamelus bisulcus), declarado Monumento Natural Nacional y catalogado entre los mamíferos más amenazados del país.
Las autoridades recordaron que permanece prohibido el ingreso y tránsito de personas en varios sectores donde se ejecutan tareas de manejo y conservación ambiental.
Las áreas alcanzadas por la restricción son:
– Queñi
– Pampa Caruin (Pucará)
– Lago Venados
– Cerro Acol
Desde el organismo remarcaron que el incumplimiento de estas disposiciones no solo constituye una infracción a la normativa vigente, sino que además puede comprometer el desarrollo de los trabajos de conservación que se realizan en el territorio.
Uno de los logros más destacados del Proyecto Huemul fue el registro nuevamente de ejemplares en el área de Queñi luego de casi tres décadas sin avistamientos confirmados en el sector.
Este hecho es considerado clave para la recuperación de la especie en la región y representa un avance significativo en los esfuerzos de restauración ambiental.
En este contexto, el control de especies invasoras y la reducción de las perturbaciones humanas son señalados como factores fundamentales para consolidar los avances alcanzados y garantizar la preservación de uno de los ecosistemas más valiosos de la cordillera neuquina.
Finalmente, desde el Parque Nacional Lanín reiteraron el pedido a residentes, turistas y visitantes para que respeten las áreas cerradas y la señalización instalada, con el objetivo de no interferir en las acciones de conservación que se desarrollan en el parque.