Crítica del la película: «La Cordillera»
La cordillera (Argentina-Francia-España/2017). Dirección: Santiago Mitre. Elenco: Ricardo Darín, Dolores Fonzi, Erica Rivas, Christian Slater, Elena Anaya, Paulina García, Daniel Giménez Cacho, Gerardo Romano, Alfredo Castro y Rafael Alfaro. Guión: Santiago Mitre y Mariano Llinás. Fotografía: Javier Julia. Música: Alberto Iglesias. Edición: Nicolás Goldbart. Diseño de producción: Sebastián Orgambide. Distribuidora: Warner Bros. Duración: 114 minutos. Apta para mayores de 13 años.
Muy pocas veces en el cine argentino un actor ha tenido tanto poder de convocatoria como Ricardo Darín. La sola mención de su nombre en una película ha sido garantía de éxito de público y taquilla. Es que Ricardo Darín trata de no encasillarse en un papel, aunque algunos críticos opinan que siempre es Darín actuando de Darín, opinión que no comparto teniendo en cuenta la variedad de roles que encaró, como el taxidermista taciturno y epiléptico en El Aura, pasando por abogado corrupto en Carancho y en el ferretero malhumorado en Un cuento chino; Simón Fisher alias bombita un ingeniero experto en explosivos en Relatos Salvajes y Benjamín Espósito, un agente judicial en El secreto de tus ojos, sin olvidar a Rafael Belvedere un cuarentón en el Hijo de la novia. Para completar el año pasado obtuvo el Premio Goya al mejor actor protagónico por su labor en la co producción con España, Truman. Curiosamente Darín no tiene formación académica teatral heredando sus cualidades interpretativas de sus padres que también fueron actores. En La Cordillera encara al presidente argentino Hernán Blanco recién elegido (Cualquier parecido con nuestro actual presidente es pura coincidencia) que tiene que asistir en Chile a una reunión cumbre de presidentes latinoamericanos para discutir la posible alianza petrolera a nivel continental. Esta sería la primera línea narrativa pero la segunda tiene que ver con su vida personal. Durante la permanencia en Chile hace viajar a la cumbre a su hija Marina (Dolores Fonzi), que está pasando por un mal momento debido a que su ex marido chantajea a su suegro con revelar datos sobre un hecho de corrupción dentro del partido vinculado con los fondos de la campaña presidencial. Hasta aquí una síntesis de la historia. Como es mi costumbre, trato de no ampliar el contenido de la trama para no quitarle las expectativas que el espectador puso en la película. Solo quiero hacer mención sobre algunos aspectos que el espectador debería tener en cuenta
en esta y en otras películas, teniendo en cuenta que el cine no es solamente la historia y la actuación; el cine es una conjunción de artes, seguramente la más completa de todas las artes, donde distintas disciplinas potencian la imagen y le dan carácter al contenido. Es digno de mención el trabajo del director de fotografía Javier Julia que ha logrado el clima exacto para este triller aprovechando las posibilidades que brindan las modernas cámaras digitales permitiendo trabajar con niveles de luz muy bajos creando climas de suspenso e intimidad presentes en todas las secuencias de interiores, comenzando por la reunión del equipo del presidente en la Casa Rosada muy temprano por la mañana hasta los interiores en el cuarto presidencial del hotel chileno (filmada en Bariloche). Recomiendo especialmente la secuencia del Alfredo Castro, excelente actor chileno en el rol del psiquiatra Desiderio García con Dolores Fonzi, (Por momentos en los primeros planos me recordó al actor inglés Peter Cushing ) Toda la fotografía de Julia gira entorno del claro oscuro aprovechando la luz que proviene de alguna ventana o de apliques de luz contra las paredes, dejando los personajes en siluetas con alguna mancha de luz sobre el rostro o la ropa o remarcando un contraste de luces y sobras como la que empleaban los pintores holandeses. Notable es la banda sonora compuesta por el español Alberto Iglesias en la que respeta los silencios integrados a la partitura para remarcar ciertos diálogos. Alberto Iglesias fue nominado en tres oportunidades al Oscar. Un párrafo aparte merecen las locaciones que durante 8 semanas el equipo de filmación ha tenido que movilizarse entre Valle Nevado en Chile, Santiago de Chile, Hotel Llao Llao en Bariloche y el Sheraton de Buenos Aires donde se filmaron las escenas de la reunión cumbre. Durante la última semana de filmación se realizó la secuencia de la clásica foto con todos los presidentes durante la cual sufrió un desmayo el actor que hizo el papel del presidente de Bolivia. (Probablemente por mal de altura). El rodaje finalizó a principios de noviembre del año pasado, luego los efectos especiales se hicieron en Madrid, el trabajo de colorimetría en Francia mientras que Alberto Iglesias compuso la música estando en Londres. La vestuarista española Sonia Grande ha elegido para vestir al presidente con trajes del italiano Hermenegildo Zegna. El director Santiago Mitre que viene de ser premiado por sus dos anteriores películas El Estudiante, poco conocida, ganadora en 2012 a la mejor película en el 52do. Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, Colombia y La Patota ganadora del Gran Premio de la Semana de la Crítica en el Festival de Cannes. Estas dos películas más La cordillera tienen algo en común; son absolutamente creíbles, comenzando por sus historias, los personajes, las locaciones y la
manera de narrar desde lo actoral y cinematográfico. Tomen nota el nombre de este director: Santiago Mitre.
Miguel Krebs


