Los beneficios de la dieta japonesa
La isla de Japón tiene la expectativa de vida más alta del mundo, en promedio su población vive hasta casi los 84 años. Es un dato sorprendente, que se explica en gran parte por su impresionante sistema de salud, además de su milenaria gastronomía que tiene adeptos por todo el mundo.
Los japoneses se caracterizan por cocinar platos de tamaño reducido, que incluyen muchos nutrientes en su composición. Esto permite mantener la figura y fuerza al comer despacio, una de las claves de la longevidad japonesa según explican diversos especialistas. La incorporación de verduras y productos de mar es vital para el organismo, y por suerte son dos de las claves de esta dieta.
Principios de la cocina asiática
El sushi es una de las joyas de esa nación. En la actualidad, está distribuido en una importante porción del mundo por su delicioso sabor y porque comerlo representa una suerte de ritual. Entre sus beneficios más notorios están la inclusión del ácido graso Omega-3, compuesto vital en la prevención de enfermedades comunes como la ateroesclerosis, así como la demencia y otras enfermedades neurodegenerativas. Además, el alga marina en la que se lo envuelve (nori), tiene un alto contenido de yodo, indispensable para combatir el hipotiroidismo.
El arroz, uno de los clásicos de la cocina oriental, es un carbohidrato complejo que no suma grasas. Es de alto contenido nutritivo, sobre todo si se emplea el arroz integral en la preparación de platos.
Un producto que suele abundar en todos los platos de esta gastronomía son los vegetales, ya sean zanahorias y verdeo como parte del sushi, así como jengibre, wasabi y otras raíces que se
utilizan como condimentos. Los beneficios de las últimas son muy reconocidos como un gran aporte de vitamina C, beneficios gastrointestinales y prevención de enfermedades crónicas, gracias a sus micronutrientes.
¿Qué puedo hacer en casa?
Existen muchas recetas japonesas que son muy fáciles de preparar, ya que son parte de la cotidianeidad de los nipones. Una de estas es la sopa ramen miso, para la que necesitaremos carne, huevo, fideos y como condimento, miso, mirin y jengibre en polvo (se pueden conseguir en una dietética). Se cuece la carne en una sartén o wok, luego se prepara un caldo (al que se le agrega salsa de soja, mirin y miso, y luego se hierven los huevos durante 6 minutos. Se le suman las verduras que más nos gusten y se lo cocina todo junto con los fideos (previamente cocidos), hasta que se incorpore todo.
El sushi también es fácil de hacer si contamos con los utensilios necesarios, como son esterillas y una olla para hervir el arroz de forma muy lenta, sin llama directa. Si seguimos esta receta, necesitaremos: 500 gramos de arroz para sushi (sumeshi), mirin, bastones de centolla empaquetados, verduras varias (pepino y palta para el clásico), alga nori, semillas de sésamo tostadas y wasabi.
Se trata de dos recetas que serán fáciles de llevar adelante, ya que los ingredientes se consiguen en toda pescadería y dietética. Por supuesto que si no se tiene ganas de cocinar, se puede recurrir a platos más complejos de los restaurantes japoneses cercanos a tu domicilio.

