Una base nutritiva para comer con verduras
Por Paulina y Román –
Hoy vamos a compartir una receta que es muy fácil, súper nutritiva y que si la hacemos y guardamos en el freezer, por ejemplo, nos puede servir como comodín para esos días en los que hay poco en la heladera y no contamos con tiempo para elaborar un almuerzo o cena.
Ingredientes:
Los ingredientes de la base se pueden encontrar en Almacén Ser Natural de muy buena calidad y a muy buen precio.
Una taza de mijo
Una taza de arroz yamaní
Verduritas variadas para saltear. A nosotros nos encanta alguna combinación de tipo: berenjena, zuquini, cebolla y morrón pero cada uno puede combinar las verduras que más le gusten o las que tenga en la casa.
Preparación:
Poner en remojo (con agua) el arroz yamaní y el mijo un par de horas. Luego, colar esa agua y poner agua nueva en la olla para hervir estos cereales. Una vez que están blandos, luego de haber hervido un buen rato, se apaga el fuego y se espera a que entibie la preparación. Van a ver que a medida que se cocinan estos cereales, la preparación se va convirtiendo en una masa cada vez más difícil de revolver. Cuando entibie, la preparación se condensa aún un poco más. Una vez que se pueda tocar con las manos sin quemarse, poner el mijo y el arroz yamaní ya hervidos sobre una mesada. Agregar sal (si es marina, mejor), comino, nuez moscada o los condimentos que gusten (cúrcuma queda muy bien). Amasar esa preparación un poco hasta que quede bien unificada. Si se pega en los dedos, se pueden ayudar humedeciendo un poco las manos con agua.
Posteriormente, deberán armar pelotitas de esa preparación. Sobre un separador de freezer o una bolsa plástica, se aplasta cada pelotita hasta convertirla en una especie de medallón más bien fino (como el de la foto), de no más de un centímetro de ancho. Así como están, ya se pueden freezar. Si este va a ser su almuerzo o cena, entonces, ponen la cantidad de medallones que consideren que van a comer en una tartera previamente aceitada (apenitas, para que no se pegue) y al horno vuelta y vuelta hasta que se dore de un lado y del otro. Mientras esas bases de cereal se acrocantan en el horno, se deben cortar las verduritas y salteralas con un chorrito de aceite (si es de oliva, mejor; si no, el que tengan). No se olviden de condimentar las verduras a gusto: nosotros usamos tomillo y orégano muy seguido.
Finalmente, cuando las bases ya están doradas de ambos lados, las sacamos del horno y arriba les ponemos las verduritas salteadas. Listo. Ya está la comida. A los que les gusta el queso, pueden ponerle un pedazo de muzzarela para que se derrita arriba de todo. Otra opción es agregar a último momento semillas de girasol y de sésamo. Es un plato hermoso, delicioso, fácil y muy nutritivo. Ojalá les guste.


