Treinta días sin conexión instantánea. Treinta escritos, uno por día, que narrarán la vida de Clara Oyuela fuera de las redes sociales. Un mes sin whatsapp, sin Instagram y sin Facebook

Cuando escribo hablo conmigo misma. Cuando hablo conmigo misma, pienso y cuando pienso, estoy. Si estoy, me conecto- offline- y cuando me conecto-offline, observo. Cuando observo, busco y cuando busco, aprendo. Aprender es caminar y caminar es ahondar. Cuando ahondo me muevo y cuando me muevo soy más libre. La libertad es el arte. El arte es crear y crear es vivir. Cuando creo, vivo. Vivir es ser humano. Humano es errar. Errar tres veces es no pensar. Cuando no pienso, no hablo conmigo misma y cuando no hablo conmigo misma, no estoy. Y me desconecto-online. Cuando me desconecto-online, no busco y cuando no busco, no aprendo. Entonces no camino y no ahondo. No ahondar es no moverse. No moverse es retener y eso no es libertad. Tampoco es arte, porque el arte es libertad, es creación. Cuando no creo, no vivo y no vivir es no ser. No ser también puede ser humano. Seres humanos que no son hay muchos y a veces, yo soy uno de ellos.