El Colegio ICEBLE, ubicado sobre la Avenida Koessler, tiene abierta su inscripción para primero, segundo y tercer año de esta nueva escuela técnica de San Martín de los Andes, que sumará una orientación diferente, en su ciclo superior, complementando a las existentes en la región. Si bien los tres primeros años son comunes para cualquier escuela técnica, la orientación presentada desde hace unos años en el Consejo Provincial de Educación es la de Comunicación Multimedial, una propuesta pensada para insertarse luego en el mercado laboral.
En el colegio las aulas están previstas para un máximo de 25 alumnos y se cursa entre las 12.45 y las 19.40 horas. ICEBLE está transitando el segundo año de secundario y comienza en el 2020 con tercero. Las materias que se dan durante los tres primeros años son las mismas que se enseñan en cualquier escuela técnica, con talleres, aulas informatizadas y educación física dos veces por semana, todo dentro del mismo establecimiento educativo.

Miguel Delgado, egresado de una escuela técnica, es profesor de matemática, y del taller de electricidad y tecnoperfiles en ICEBLE. En diálogo con RSM, explica: “Lo mejor de una escuela técnica es que toda la parte teórica tiene una aplicación práctica inmediata, entonces se logra una conexión entre los contenidos teóricos de las materias más duras como matemáticas o física con lo que los chicos aprenden en los talleres. Logrando esta articulación se hace más fácil después el trabajo porque tiene sentido lo que estás enseñando. Los chicos ven una aplicación práctica, y desarrollando esos conocimientos logran construir cosas que le dan mucho sentido al proceso educativo. En cada taller adquieren los primeros conocimientos y usos de las herramientas, y se aplican a la construcción de un objeto en sí durante cada uno de ellos. Luego, hay un espacio que integra lo que se ha hecho en las cuatro rotaciones, en los cuatro talleres, en un producto realizado con esos cuatro componentes articulados en un proyecto final”.
Delgado agrega: “Obviamente para los chicos trabajar en un ambiente de taller es mucho más ameno ya que es un ámbito más relajado en el sentido de que no están sentados escuchando, sino que en una edad en la que necesitan estar en movimiento, están en un ambiente que se los permite y comienzan a aplicar las cosas que escucharon cuando estaban sentados. La escuela técnica por otro lado es mucho más estricta en lo que tiene que ver con medidas de seguridad. Dos cosas con las que trabajamos muchísimo son el incorporar medidas de seguridad tanto en el uso de las herramientas como en el trabajo en sí, como también el orden y la limpieza. Son dos cosas que llaman la atención a los que ingresan en una escuela técnica. El sentido del orden y limpieza es lo que le da un ambiente de seguridad al trabajo”.
El colegio ICEBLE, a modo diferencial de otras propuestas educativas, cuenta con un equipo para el Espacio Destinado Institucionalmente (EDI), desde donde abordan “valores y principios para la vida, así como el trabajo sobre las emociones en los adolescentes”. Este equipo está conformado por Karina Pellettieri, Myriam Pérez, Santiago Mendoza y José Alvarado, y se sostiene bajo el principio de “formamos para la vida”.
Karina Pellettieri comparte: “Nosotros utilizamos los días jueves, una media hora con cada curso, para trabajar los valores y las emociones en los chicos. Lo hacemos a través de un juego, un video, una charla, o soltar una palabra y comenzar a conversar sobre lo que cada uno entiende de ella. Por ejemplo, este año comenzamos conversando sobre lo que significaba el esfuerzo, trabajamos sobre eso y salieron cosas muy ricas desde ellos mismos, que luego podemos utilizar ante alguna situación cotidiana que lo requiera. Hablamos del esfuerzo, de la empatía, de la humildad, del orgullo y últimamente de poder ponernos en el lugar del otro, mirarlo de otra manera, sabiendo que puede estar transitando alguna situación en particular”.
Pellettieri suma a la charla: “Hay algo lindo para compartir que es que acá trabajamos con asambleas. Si surge alguna situación específica o algún conflicto en el aula, para abordarlo nos reunimos en asambleas, en un espacio aparte, donde podemos conversar sobre lo que pasa. Sería como un espacio a corazón abierto, con los chicos, los profes, coordinado desde el equipo de EDI. Hablar, dialogar, nos ha dado muy lindos resultados”.
Vanesa Capurro Geoghegan, directora de ICEBLE, agrega: “Formamos para la vida y este es nuestro objetivo. Y si bien es más fácil la sanción, creemos que este proceso es mucho más saludable. Construimos en conjunto la solución y lo aprendido te sirve luego para aplicarlo en distintas situaciones de la vida. Queremos que aprendan a pensar, a pensar por ellos mismos, y a hacerse cargo de sus decisiones”.
Mientras esperan una muy demorada aprobación por parte del Consejo Provincial de Educación para terminar de preparar todo y abordar esta nueva especialidad técnica que se ofrecerá a San Martín de los Andes a través de ICEBLE, se continúa trabajando a diario para este fin. Una orientación que permitiría a muchos jóvenes de la ciudad que no se pueden o no quieren irse a estudiar a otros lugares, empalmar lo aprendido con propuestas universitarias o terciarias que ofrece la ciudad en la actualidad, como la Escuela de Cine, o desde la UTN. Y también contar desde el egreso de esta escuela técnica, con posibilidades de salida laboral vinculada por ejemplo a la promoción de productores locales o emprendedores turísticos.
Para agendar: el 15 de noviembre, Día de la Escuela Técnica, ICEBLE abre las puertas a la comunidad para compartir actividades y poder ver las muestras de lo que se realiza en los talleres, conocer la escuela y descubrir su propuesta educativa. Mientras tanto, las inscripciones están abiertas en esta nueva opción educativa de escuela media que hoy tiene la ciudad.