Estos días varios vecinos pudieron verlo en acción, algunos hasta lo reconocieron. KOKON es un artista plástico bonaerense, reconocido por sus murales e intervenciones, en donde combina naturaleza con mandalas.

El artista
venía de visita a San Martín y se corrió la bola: le pidieron que interviniera
el exterior del local Abanico y luego el food truck de las arepas Caribear y
también la rampa de skate del parador de Meliquina.
“San Martín es un lugar muy querido y muy especial para mí. Vivo en Buenos Aires, pero intento venir a visitar amigos y a disfrutar del paisaje siempre que puedo. Y tener la oportunidad de dejar mi trabajo en las calles de esta ciudad me da mucha alegría, y también ganas de volver y seguir”, expresó el artista, quien planea estar de vuelta por San Martín a mediados de abril.
KOKON pasa
muchas horas en la calle al realizar sus murales y entra en contacto con los
vecinos que pasan. Algunos se dan vuelta a mirar, otros se detienen, algunos se
animan a acercarse y decirle algo. “Se dan conexiones muy lindas. Los
comentarios te llenan mucho, te sacan una sonrisa. Me siento muy contento
cuando veo que la gente se sorprende de encontrar color y creatividad en un lugar
que antes estaba vacío, creo que es una buena ruptura con la monotonía del día
a día”, explicó KOKON, cuyo nombre es Daniel Ephraim.
Mientras
trabaja se lo ve inmerso, acompañado de su música y de su mate, expandiendo
trazos con seguridad. En algunas horas, paredes que antes eran mudas pasan a
hablar en clave de colores, hojas, flores, simetrías. “Podría decir que los
diseños que hago son un homenaje a la naturaleza. Los patrones circulares de
los mandalas hacen referencia a los procesos, a los ciclos de la naturaleza y
de la vida en general. Lo circular para mí tiene algo agradable y atractivo, y
muchas veces la gente elige tener estos diseños cerca para, de alguna manera,
reforzar su búsqueda de tranquilidad y de paz”.
Daniel trabajaba
en una oficina, en el área de ventas. “Dibujaba desde chico y un día me animé a
hacer una primera exposición con algunos dibujos. Unos amigos me pidieron un
mural y salió bastante lindo. Lo publiqué en redes y un conocido me pidió otro.
Ese fue un poco más desafiante porque era en un tanque de agua, en las alturas,
y en una superficie complicada. Lo hice, subí una foto y ahí hubo un punto de inflexión:
me empezaron a contactar más allá de mi gente conocida. Me pedían murales, cuadros,
intervenciones de objetos. De a poco fui mejorando la técnica, siempre de
manera autodidacta y fueron creciendo los pedidos. En un momento me quedé sin
el trabajo de oficina y decidí pasar a dedicarme solo a KOKON”.
Ahora pasa
sus días dibujando cuadros e intervenido objetos en el taller de su casa, o
haciendo murales en donde sea que se lo pidan: ha viajado por muchos puntos de
Argentina y sus diseños están también en algunos lugares de Uruguay y Estados
Unidos.
También la
música lo acompaña de cerca, no solo porque dibuja escuchando desde Floyd y
Ska-p, hasta Marley y La Renga, sino porque es cantante y guitarrista Manguala,
una banda que fusiona ska, reggae y rock, y está a punto de lanzar su primer
disco solista: “Soy Beto”.
Se pueden ver el arte de KOKON, en vivo, paseando por el pueblo: sobre la calle General Roca, entre Belgrano y Sarmiento, se encuentran dos murales que hizo, uno en el local Abanico, y otro en el food truck de Caribear. También hay un diseño suyo en la rampa de skate del Parador Meliquina. En redes se lo encuentra como @kokonoficial.