Realidad Sanmartinense

Sanmartinense viviendo la pandemia en Rishikesh, ciudad sagrada de la India: “Esto nos da una buena oportunidad para ir hacia adentro”

Manuel Gaite tiene 23 años. La cuarentena lo encontró en India, haciendo cursos de yoga y meditación. En diálogo con RSM contó cómo es vivir la pandemia en Rishikesh, antigua ciudad hindú al pie del Himalaya.

Manuel partió para Asia en diciembre, junto a dos amigos sanmartinenses. Fueron a Corea a trabajar como instructores de ski hasta fines de enero. Luego de eso recorrieron Filipinas y Vietnam. Sus amigos volvieron a Argentina en febrero y él continuó su viaje hacia India: “mi plan era hacer un curso de meditación de 10 días y después un instructorado de yoga de un mes”.

“Hice el curso de meditación, que se llama Vipassana, en un pueblo chiquitito cerca de Deli. Y resulta que cuando salí del curso, después de 10 días de silencio, me enteré de que el instructorado de yoga al que iba a ir se había suspendido por el coronavirus. Ahí estuve evaluando qué hacer y decidí venirme a Rishikesh, que es donde estoy actualmente”.

Rishikesh es conocida como la “ciudad sagrada”, está al pie del Himalaya y es donde nace el río Ganges. También es famosa por ser la capital hindú del yoga. Y Manuel decidió irse para allá, ya que había un curso de yoga programado para abril.

Luego de unos días de haber llegado suspendieron todos los cursos por el coronavirus. “Ahora estamos todos en cuarentena. Estoy aislado en el hotel en el que me estaba quedando. Se puede salir de 7 a 10 de la mañana a hacer compras y a buscar las cosas que necesitás”.

“Estoy aprendiendo a vivir el día a día. Y creo que el hecho de no poder salir afuera nos da una muy buena oportunidad para ir hacia adentro. Es un buen momento para profundizar la búsqueda en la que esté cada uno”.

Y eso es lo que está haciendo Manuel para poder transitar este tiempo de la mejor manera: “Hago yoga y medito todos los días desde hace algunos años, y ahora que tengo más tiempo estoy aprovechando para hacer mis prácticas más largas. En el hotel en el que estoy me hice una amiga argentina que es instructora de yoga y practicamos juntos. También me sirve hacer ejercicio, hago flexiones de brazos y dominadas, para sacar la energía para afuera cuando la siento estancada. Y aprovecho para leer. Estoy haciendo las cosas que me hacen bien, para tirar la balanza hacia lo bueno”.

“Creo que todo esto puede tener efectos positivos. Me parece que el virus vino a cambiar un poco el paradigma en que estamos viviendo. Solemos estar a la deriva de la mente pequeña que se enrosca con cosas pequeñas. Esto nos puede ayudar a focalizarnos en lo importante de la vida, a cambiar la manera en la que vemos el mundo y en la que vivimos el día a día. Creo que depende mucho de cada uno cambiar eso y poder expandir ese cambio de consciencia”.

“Me parece que si buscás lo que te hace bien y lo llevás a la práctica, te pega de una manera; pero si no tenés muy claro qué te hace bien, o si lo sabés pero no lo llevás a la práctica, creo que está situación te lleva hacia la ansiedad. Depende mucho de cada persona”.

“Hoy estoy contento, pero hay días que extraño. Por suerte estoy en este lugar que es chiquito y que tiene río y montaña. Me siento muy como en casa y la gente tiene mucha tranquilidad. Es una ciudad de montaña sagrada, donde no se toma alcohol, no se come carne; hay mucha tradición de yoga y eso influye en cómo la gente se toma la situación”.

“Me doy cuenta de que mi mente quiere empezar a adelantarse, quiero programar qué voy a hacer la próxima semana. Pero esto me está enseñando a confiar, a dejar que las cosas vayan desenvolviéndose y a vivir el día a día”.

El sanmartinense estará compartiendo una práctica de yoga gratuita en la plataforma de budocursos.com hoy hasta las 12 del mediodía.

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