El pasado martes, luego de conocerse la decisión del Comité Operativo de Emergencia Municipal (COEM) de volver a Fase 1 por el término de seis días, un nutrido grupo de vecinos y comerciantes reclamaron en la puerta del municipio demostrando su disconformidad ante la medida impuesta.

Al ser recibidos por el intendente Carlos Saloniti, algunos miembros del Ejecutivo y concejales del Frente de Todos, se produjo una tensa charla en la que por momentos se hizo insostenible poder entenderse. Se le reclamó desde la falta de trabajo para evitar la actual situación epidemiológica hasta algunas decisiones políticas que, en los últimos meses el Ejecutivo tomó, como por ejemplo, las horas extras abonadas, las negociaciones con los empleados municipales, la falta de mantenimiento de calles, etc.
En el encuentro que duró aproximadamente hora y media, Saloniti ratificó la medida. Sin embargo, al otro día, los manifestantes se volvieron a presentar en el municipio con el mismo reclamo. Allí algunos vecinos más exaltados golpearon puertas y ventanas donde se produjo la rotura de una. Pero fue solo un hecho aislado.
Horas más tarde, el jefe comunal en una nueva reunión del COEM, esta vez en el Regimiento – para evitar exponerse nuevamente ante los vecinos – y tras dos horas y media dio marcha atrás con la medida habilitando la actividad comercial y productiva.
En las últimas horas, fuentes oficiales confirmaron a RSM que desde el jueves y por una decisión de la ministra de Gobierno, Seguridad y Trabajo, Vanina Merlo, el intendente es custodiado por dos personas. Los mismos, que pertenecerían al grupo de custodia del gobernador Omar Gutiérrez, habrían sido enviados directamente desde la capital provincial.
«La decisión tomada es por los hechos acontecidos últimamente en la ciudad», manifestaron a RSM.
Por otra parte, el mismo jueves Saloniti junto a sus pares de Junín de los Andes estuvieron presentes en las obras del Puente La Rinconada, donde el gobernador Omar Gutiérrez presenció el comienzo de los trabajos.