«Lo veíamos todos los días desde que llegaron a San Martín de los Andes. Nos llamó la atención como es lógico, pero parecían una familia normal», comentó uno de los vecinos de Natacha y Eduardo, que viven en Villa Vega San Martín. «Se deben haber ido por la madrugada, pero nos sorprendió que se fue con los chicos sin ningún tipo de control, volvió y nadie vio nada ni tampoco se conoce que tengan alguna causa. Si tenían problemas económicos nos hubiesen avisado», indicó lamentándose unos de los vecinos del matrimonio.

La noticia recorre los principales portales de noticias del país y nuestra ciudad aún sigue conmocionada por el caso. La Justicia está investigando el hecho de cerca, pero el matrimonio, pese a haberse refugiado en su vivienda, intenta continuar con algunas de sus actividades normales. En las últimas horas vecinos los vieron circular por las calles del barrio.
Isabel Johanning Mora, encargada de Casa Emanuel, el orfanato de Guinea Bissau donde fueron adoptados los niños, señaló que el proceso comenzó cuando los padres adoptantes «enviaron una carta de petición de adopción e inmediatamente, como cumplían los requisitos, fueron derivados con la representante legal». Precisó que la pareja que ya tenía una hija biológica fue evaluada por los psicólogos con los que trabaja Casa Emanuel y «todo dio aparentemente muy bien».
«Cuando ya los papás preparan los documentos, los unimos aquí con lo de los niños y vemos si el perfil puede encajar y entonces se hacen las adopciones en el tribunal. Cuando ya está el trámite, los padres vienen acá a Guinea Bissau a recoger a sus chiquitos. Y tienen un papel que les da Argentina para entrar de manera humanitaria», describió la mujer sobre como es el procedimiento habitual para estos trámites.
Y también señaló que el matrimonio bahiense, radicado en San Martín, tendría que haber presentado en Argentina la documentación «para comenzar el exequartur, la homologación de la adopción». Según dijo Mora a Telefé Bahía Blanca que este trámite no fue realizado. «Parece que hay una jueza que ella sabe porque tiene los documentos de adopción en la computadora y los va a presentar», reveló y explicó que todo es cierto y está todo legal.
Pero, ¿qué les pasó a los padres para tomar la decisión de deshacerse de los menores?
«No sabemos que le pasó a esta pareja. ¿Por qué se trastornaron tanto por perder el trabajo? Ella estaba con depresión, se le dieron consejos de que fuera a una persona especializada en psiquiatra, para que pudiera verla a ella y a los chicos y ellos no siguieron las instrucciones», indicó Mora.
En las últimas horas se conoció que a existiría una familia bahiense que se haría cargo de los menores. De hecho Mora explicó a Telefé que una familia interesada en cuidar a los mellizos africanos y señaló que lo mejor para los pequeños sería quedarse en Argentina. «Ya están acostumbrados a Argentina. ¿Qué van a hacer aquí?. Aquí no es nada para ellos. Necesitan una buena familia y ya se hizo disponible una buena familia que ya tienen de una niña nuestra. Ellos van a recibir a los chiquitos, son de Bahía Blanca».
Tanto Natacha como Eduardo son los primeros padres que «dejan abandonados a unos chiquitos así de esta manera», indicó Mora.
Para los denunciantes, la actitud del padre constituye maltrato infantil, y señalaron que llegó a la comisaría “sujetando a los menores de ambos brazos y, sin ningún miramiento, informarnos que es su deseo entregar a los niños, desentendiéndose totalmente de las obligaciones paternas de cuidar, convivir, alimentar y educar a sus hijos”, además de la cosifación que hace de los menores”.
Los funcionarios consideran que en este caso se violaron los derechos de los niños al constituir un caso de maltrato infantil y una forma de violencia que tendrá consecuencias inmediatas y también en el futuro desarrollo de los hermanitos.
Por el momento se desconoce si la Justicia neuquina está analizando la causa. El fiscal de la causa en Bahía Blanca, Marcelo Romero Jardín, comentó ayer «estamos estudiando si corresponde plantear la competencia Federal, pero aguardamos informes, nos falta información». Por ahora el matrimonio continúa en la localidad apartado de las redes y teléfonos para evitar ser consultados e indagados.