El próximo mes de abril el barrio Villa Paur cumple 72 años de vida en San Martín de los Andes. Y la realidad que atraviesa hoy es compleja y busca solución. Es que en unas ocho manzanas hay unas 78 empresas, más de 600 personas trabajando todos los días y unos 200 camiones ingresando de manera continua. Talleres de reparación de autos, de chapa y pintura, de elaboración de cerveza, gomerías, se suman a los de acopio de materiales diversos y materias primas que luego se reparten en la ciudad.

Como consecuencia de todo este movimiento, el barrio, ubicado prácticamente en el centro geográfico de la ciudad, se encuentra colapsado: rotura de acequias y de cimientos de viviendas, pernocte de camiones que entorpecen el tránsito, basura en las calles, inundaciones por alcantarillas tapadas y ruidos molestos, entre otras situaciones que tensa la relación entre vecinos, inquilinos y propietarios de galpones. Si bien buscan convivir en paz y con respeto mutuo, se sienten incómodos porque el barrio no da para más y dificulta la vida diaria de los vecinos como así también el desarrollo del trabajo de quienes desde hace años, por ordenanza, fueron llevando adelante sus actividades comerciales y productivas allí.
Es por todo esto que se está buscando anular las ordenanzas existentes y generar una nueva que permita repensar el uso de la tierra y los espacios en Villa Paur. Como así también sobre la necesidad de generar un parque productivo, industrial y/o planta de transferencia que posibilite a los empresarios y trabajadores que hoy están en el barrio a hacerlo en un lugar más apropiado para ellos y para la ciudad, que ha crecido y lo seguirá haciendo.
Es un tema de fondo. Por eso se llamó a una Audiencia Pública, que se realizó este lunes pasado, desde las 17 horas, en el salón municipal, donde todas las partes, incluidos el Municipio y el Concejo Deliberante, pudieron expresarse y escucharse. Los distintos participantes, empresarios y vecinos, destacaron el encuentro como productivo y respetuoso, y confían en que se pueda lograr, trabajando de manera articulada y sostenida, una nueva ordenanza que permita mejorar la zona y los servicios que desde allí se brindan a toda la comunidad.