Descubrí la cepa Merlot y algunas posibilidades de maridaje para saborearla

Por Alejandro Epp, Sommelier de La Cabriada

Vamos a hablar del Merlot, que si bien ha sido una uva en el tiempo “menospreciada”, hablamos de la segunda uva tinta más plantada en el mundo (después de la cabernet sauvignon). Y también es vista como una de las seis variedades más conocidas que se utilizan para elaborar otros vinos.

Esta uva no se utiliza habitualmente como vino univalente (que igual los hay), sino que es utilizado como vino de mezcla ya que suele aportar equilibrio.

Al igual que consideramos el hecho de que para producirla, lo que los productores suelen hacer, es agregar una pequeña cantidad de otro vino para otorgarle un poco más de cuerpo y fuerza a la misma Merlot.

Hablando un poco de su origen, ésta proviene de burdeos en Francia,  pero donde mejor se produce o donde mejor crece son en los suelos de Saint Emilion y Pomerol, sus principales expositores. 

Aunque también puede encontrarse en suelos de EEUU, Australia, Nueva Zelanda, Argentina, entre muchos otros. Es más, aunque tiende a darse mejor en países europeos o británicos, en otros lugares como Chile y la Patagonia Argentina, en los últimos años se han estado elaborando unos muy buenos vinos de variedad Merlot gracias a su clima.

En cuanto a sus características, esta uva es de color negro azulado, su pulpa blanda y dulce. La planta de merlot es de porte semierguido. Su fertilidad es buena, por lo tanto se aconseja una poda corta. Y por lo general los suelos en que mejor se adapta son argílicos y calcáreos.

La palabra merlot proviene de merle noir (palabra francesa), cuyo significado es mirlo, un ave que tiene un color azul oscuro similar a la uva merlot. Además, que al ser la primera uva de la temporada, el mirlo se alimenta de ella.

Al probar el Merlot, con la impresión con la que te vas a encontrar es con frutas oscuras, como cereza negra, pasas, ciruela y entre ellas también vegetales, algunos encuentran notas de páprika, aceitunas, por lo que no están equivocados. Y en cuanto a su aroma es muy afrutado y/o especiado. 

Hay connotaciones donde dicen que tiene un aroma similar a violetas o lavanda, cuero, trufas, y hasta a chocolate. En cuanto a color e intensidad del vino podemos ver que es de un color rojo rubí. Tiene un elevado grado de alcohol que agradece la crianza en madera. Son relativamente poco áridos. Sus taninos son discretos y de acidez ligera. En la boca suele sentirse una sensación suave, e incluso aterciopelada.                                                                                                                                           

Hay una reseña de un crítico, en la que dice que la mejor forma de describir un Merlot, es justamente por lo que no es. No es tan ligera como la Pinot Noir, no es tan grande como el Cabernet Sauvignon y no tiene tanto sabor como el Syrah. Y en términos generales esto es muy cierto. Todo depende de la región en la que se produzca y del productor, así es como sus perfiles de aromas y sabores  van a cambiar a la hora apreciarlo.                                                                                                  

En cuanto a maridaje; este es un vino amigable, es como un antesala para adentrarse en variedades fuertes. Una recomendación para maridarlo o acompañarlo sería con carnes como la de salmón, atún, risottos, carnes magras, o incluso con una tabla de quesos suaves, o en general picadas.

Fotos: RSM

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