Uno de los rubros que más afectado resultó por las restricciones de la pandemia fueron las agencias de viajes y turismo, las cuales en muchos casos se tuvieron que achicar o hasta incluso cerrar. Sobre este tema, dialogó RSM Radio, en su programa “Especial Covid” del lunes con Adrián Blanco, presidente de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de San Martín de los Andes.

En medio de la segunda ola y las nuevas restricciones que ponen en jaque a la economía local, los diferentes actores de la ciudad opinan sobre como lo atraviesan los diferentes sectores. Con relación a esto, Adrián Blanco aseguró que “esto es una bomba atómica para el rubro nuestro y para el turismo de reuniones. El turismo trabaja con delay, entonces una de las cosas que afectó muchísimo y cortó del todo la temporada baja fueron los cortes de salud”, detalló en referencia al reclamo que realizaron los trabajadores autoconvocados durante más de dos meses y que los llevó a estar un mes en las rutas.
Además, explicó que a diferencia de lo que muchas personas creen, una vez terminado el conflicto no es que “se abren las rutas y el turismo vuelve a entrar. Eso no pasa. El turismo tiene inercia, cuando está en movimiento tiende a seguir ese movimiento y cuando se paró, se paró y eventualmente tarda semanas y hasta meses en reactivarse”. De esa manera, Blanco aseguró que “este no es un tema menor y por más que se terminara la cuarentena el lunes próximo, la reactivación es muy lenta y un guía de turismo, por ejemplo, saliendo una vez por semana no puede subsistir”.
Por otra parte, con relación a la cantidad de turistas que visitaron la ciudad y la región durante las vacaciones de verano expresó: “Que haya turistas dando vuelta no significa que la gente del turismo este en condiciones. No hablo de que esté ahorrando o haciendo alguna diferencia, sino de que llegue a fin de mes o pueda pagar la cuenta del supermercado” y enfatizó que “todo esto realmente ha sido un desastre y todos los que estamos relacionados con el turismo estamos teniendo pérdidas y se están perdiendo cientos de puestos de trabajo”.
Asimismo, el presidente de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo contó que gracias a la pandemia un fenómeno que venía en crecimiento se aceleró. “La pandemia vino acompañada de algo que ya se venía marcando desde hace años y está siendo atacado por varios frentes, no solo la pandemia o las medidas económicas. La pandemia acentuó una tendencia que ya se venía dando, y lo que hizo fue acelerarlo”. Sobre esto, afirmó que “muchos procesos en cuanto a la mecánica con la que se iba a mover el turismo dentro de 10 años se anticiparon”.
Las agencias se enfrentan ahora a un “turista libre, que no quiere combis con horarios estructurados, con un guía, se quieren manejar libres. Eso antes era una tendencia y hoy llegó para quedarse y la mejor prueba de todo eso fue lo que pasó en el verano donde muchísimos guías, combis y transportistas estaban parados a pesar de que el pueblo estaba con una ocupación del 80%”.
Con las nuevas restricciones volvieron los créditos para los comercios, pero muchos no lo ven como algo positivo, sino por el contrario sienten que termina siendo un problema a largo plazo. Para ejemplificar su sentir, Blanco relató: “Imaginemos que el lunes que viene desaparece la pandemia, crean un medicamento mágico que hace que en diez días desaparezca este problema, muchos de los que tienen agencias de turismo que han sacado créditos van a seguir pagando las consecuencias de esto durante muchos años”. Y aseveró que “la sensación popular va a ser que se acabó la pandemia, se acabó el problema y que el turismo va a volver de un día para el otro y la verdad es que vamos a estar muy lejos de eso”.
Como aspecto positivo el representante de la Asociación de Agencias de viajes contó que “desde el gobierno municipal nos han dado una gran mano con una flexibilización en el pago de las patentes de los vehículos y licencias comerciales. Y sé que la intención que tienen es dejar trabajar, que el turismo acceda y está buenísimo”. Pero como contra parte, subrayó que hay una realidad y es que, si llegamos con 20/25 camas ocupadas al 25 junio, no vas a tener turismo y eso es una realidad que nos va a superar a todos” y reafirmó que “es lo que ya está pasando ahora”.
También, alegó que “poca gente cuestionó esta nueva reclusión, este nuevo arresto domiciliario porque sabemos que el sistema de salud está realmente colapsado. Lo que pasa es que se tomaron tantas medidas equivocadas el año pasado que la gente ya está cansada, quiere terminar con esto de una vez, pero el virus no termina”. En este sentido, enunció que “el problema es que el virus con el que nos estamos enfrentando hoy no es el mismo que el de hace un año, es un virus más contagioso que deja a la gente durante más tiempo en el sistema de salud. Antes tenías a una persona una semana internada y ahora la tenés un mes y medio ocupando esa cama y ese personal”.
Por último, garantizó que “en nuestras manos está el volumen del daño que esto puede hacer. En definitiva, es la gente la que tiene la posibilidad de cuidarse, de no juntarse, de usar barbijo y de pelearla. La lucha contra el virus no terminó por más que estemos hartos”. Y concluyó: “El turismo bien llevado no es un factor de contagio. Le pido a los vecinos que no lo vean como un enemigo porque es lo que le da su fuente de vida a muchas personas, directa o indirectamente”.