En la jornada de ayer, fuertes ráfagas de viento, que alcanzaron los 93 kilómetros por hora, azotaron la ciudad, dejando daños por varias zonas. Protección Civil, junto con la escuadrilla de Espacios Verdes, se encargó de la remoción de árboles que interrumpían el tránsito vehicular y peatonal.

Tal como se había informado durante la semana, el miércoles iba a ser un día con vientos intensos, al punto de llegar a mencionar la alerta amarilla. En la mañana ya se presentaban los fenómenos climáticos que más tarde darían paso a los cortes de electricidad en la zona de la vega en un principio, que rápidamente el EPEN y los encargados del restablecimiento del servicio se acercaron a reparar.
Más tarde, sobre la Avenida San Martín, intersección con Curruihinca, cayó el primer árbol de la tarde. Acudieron a la zona, los trabajadores de Protección Civil, donde realizaron los trabajos de remoción y control de tránsito para que los vehículos pudieran circular de manera ordenada. Por otro lado, a las 16:20 se informó de otro ejemplar arrancado de raíz por el vendaval, en las calles Sarmiento y Roca, que puso en riesgo la infraestructura del edificio de Supervisión Escolar. El mismo grupo de trabajo se acercó a las inmediaciones para realizar el removimiento pertinente a estos casos.
Además de lo mencionado anteriormente, también se produjeron voladuras de chapas y tejas. Una de las zonas afectadas, fue el establecimiento que está frente al Hospital Dr. Ramón Carrillo, que se vio dañado en la zona de su techo. En la parte céntrica de nuestra ciudad, viajaron con el viento garrafas de gas que se encuentran junto a los foodtrucks de la costanera.
En los barrios de Chacra 32 y 30, las ráfagas alcanzaron una velocidad de 60 o 70 kilómetros por hora derribando troncos, uno de ellos fue removido por uno de los vecinos. El mismo se encontraba frente al galpón de Expreso Los Andes. Mientras tanto verificaron el derribo de uno más en el loteo El Portal.
Varios fueron los incidentes sufridos este miércoles, donde dejó un saldo de varios incidentes, con la suerte de no presentar heridos ni daños materiales que lamentar.