El hecho ocurrió en los primeros minutos de este viernes en las 108 Viviendas de barrio Chacra 30. Allí un pequeño incidente vial derivó en una historia que podría haber terminado de manera trágica. Una joven (20) iba en un rodado, Fiat Palio junto a su hermanita de dos años, cuando otro vehículo, conducido por un hombre (28) la terminó «rozando». Al llegar a su domicilio a pocos metros del incidente vial, la joven bajó a fijarse si tenía alguna rotura. El rodado conducido por el hombre, dio la vuelta, se volvió hasta donde estaba el Palio y comenzó a increpar, insultar y amenazar a la conductora.

«Andá piola, es más andás con tu crío, anda piola, cómo vas a andar en pedo si estás con tu bebé», le esgrimió el conductor del Ford Focus. La joven le manifestó que, no estaba alcoholizada y que ande más despacio, y le dijo «se pincha eh!?, no conocen el barrio ustedes, gatos de mier..», antes de retirarse raudamente.
Toda esa secuencia ocurrió a las 0:46 del día viernes. Aproximadamente 11 minutos más tarde, 0:57 más precisamente, el hombre volvió a pasar por la calle donde estaba estacionado el Fiat Palio y realizó dos disparos que no dieron en el auto, sino que fueron directamente a la vivienda frente a donde vive la joven, que casualmente es habitada por efectivos policiales. «Después de amenazar a mi hija, fue a buscar el arma y a disparar contra nosotros. Mis otras hijas, de 7 años y la de 2 añitos no paraban de llorar», explicó la madre de la conductora del Palio.
Todo quedó registrado en las cámaras de seguridad de la vivienda de la familia de la joven de 20 años. El padre y hermano de la conductora reaccionaron como pudieron y comenzaron a perseguir al delincuente. «En ese momento no pensamos nada, pero mi marido justo salía porque iba a meter la camioneta y comenzó a seguirlos junto a mi hijo. Para esto ya habíamos llamado a la policía y lograron detenerlo cuando llegó hasta su casa», explicó la mujer que hizo la denuncia a RSM.
El conductor del Focus se bajó del rodado y fue atrapado por una efectivo policial, pero al intentar escapar se le cayó el arma con el que disparó en dos oportunidades. El arma es una calibre .38 Magnum, que fue levantada por una mujer e intentó esconderla. «Se le cayó el arma y una mujer intentó guardarla dentro de la casa. Podría haber resultado una tragedia si la policía no llegaba enseguida, porque este tipo que disparó podría haber hecho lo mismo a mi marido o a mi hijo», explicó angustiada la mujer todavía.
Luego de persuadir a quien tomó el revólver, la policía se hizo del arma y la secuestró, como así también al rodado Ford Focus. Además también detuvo al conductor del Focus y tras identificarlo, lograron confirmar que se trata de una persona que tiene un frondoso prontuario «por homicidio en grado de tentativa, por venta de estupefacientes y algunos hechos de robo», sostuvo la denunciante.
«Cuando llegamos a la Comisaría 43° lo vimos esposado intentando lesionarse y ahí nos enteramos de las otras causas que tiene en su contra», explicó la mujer.
Lo más llamativo para la familia que vivió todo eso en la madrugada del viernes, fue que al realizarle la audiencia de Formulación de Cargos, presidida por el Juez Juan Pablo Balderrama, se le imputó de amenazas simple con abuso de armas en calidad de autor. «¿Cómo vamos a estar seguros de que no nos va a pasar nada si nos amenazó, nos disparó y ahora el juez lo deja libre?», indicó la mujer.
«Él vive a escasos 200 metros de nuestra casa, le impusieron una perimetral de 150 metros, pero acá, ¿quién va a controlarlo?». Además nosotros hacemos las compras en la esquina de la casa donde vive él. Estamos totalmente desprotegidos, porque si bien la policía hizo su trabajo y todo, los jueces y los fiscales dejan a este tipo de gente libre como si nada», sostuvo y se lamentó la vecina.
El conductor del Focus, autor de los disparos, quedó libre, pero mientras tanto deberá cumplir algunos requisitos como: no acercarse a la joven de 20 años y su entorno familiar; no realizar actos de violencia, intimidación ni perturbación personalmente, ni mediante aparatos tecnológicos ni mediante terceros. Prohibición de comunicación con la víctima y presentarse en la Comisaría 23° cada 48 horas de 8 a 10 de la mañana los cuatro meses que dure la investigación.
«Acá tenés que ser un delincuente para que la Justicia actúe a favor tuyo, los hago responsables a ellos de lo que nos pueda suceder a nosotros. No podemos estar tranquilos, quizás una vez que nos maten, ahí la Justicia haga algo», cerró diciendo la mujer madre de la joven y la bebé que iba en el rodado.