La obra testimonial de Rodolfo Schroeder

Hasta que abrió sus puertas el CIART N° 5, en San Martín de los Andes no había establecimientos que impartieran nociones sobre artes plásticas. Sin embargo, hubo quienes pintaron y formularon un registro de su entorno. Aquí va una muestra.

En la Universidad de Heidelberg, Rodolfo Schroeder está sentado y es el primero de la izquierda.

Rodolfo Roberto Bernardo Schoreder (1909-1988), un vecino de San Martín de los Andes, recordado por su desempeño laboral en importantes estancias neuquinas, pese a que debió cumplir mandatos filiales alejados del arte, desplegó su afición por la pintura al óleo.

El cerro Los pinos pintado desde la estancia Chacayal, es decir del lado opuesto al que se ve desde la ruta.

Don Rodolfo, como es recordado, nació en Buenos Aires y creció en la estancia Collun Co hasta los trece años, momento en que fue llevado junto a sus hermanos a Alemania, donde concluyó su escolarización y estudió bellas artes en la Universidad de Heidelberg.

Óleo sin título, panorama pintado desde lo que era la estancia Collun Co, hoy San Pedro.

Regresó al país y, luego de cumplir el servicio militar obligatorio, debió dedicarse al trabajo. Aunque su deseo era pintar, la obediencia a la exigencia paterna de ocuparse de las tareas rurales y la disciplina de esos años, que no dejaban mucho margen para la rebeldía, no le permitieron dar rienda suelta a sus anhelos de manera plena.  

Dibujo de 1934 con las iniciales R S a la izquierda y el nombre a la derecha, junto al año.

Se desempeñó en un establecimiento de Santa Fe y en las estancias Collun Co y La Barrancosa. En el grupo empresario donde trabajaba conoció a Susana Luisa Elena Emilia Lesser con la que se casó. La familia creció con el nacimiento de los hijos del matrimonio: Margarita, Cristina y Enrique.

Óleo del paraje Contra, próximo a Huechulafquen, en los años 30 y 40  habitado por la familia Barriga. Imagen de Eric Schroeder.

Luego, doña Bertha Koessler le consiguió trabajo en Mamuil Malal para trabajar con la familia Graham y más tarde lo hizo en Córdoba. Por último, retornó con su esposa e hijos a la provincia del Neuquén, donde continuó desenvolviéndose en establecimientos rurales.

Cerro Los Ángeles, también de mediados de los años 30. Foto de Eric Schroeder.

Finalizada su vida laboral, se mudó a San Martín de los Andes, donde residió hasta su fallecimiento. 

Si bien la producción pictórica de Don Rodolfo, como lo llamaban y lo recuerdan los sanmartinenses que lo conocieron, se integra por telas que no se expusieron públicamente, tienen valor testimonial, ya sea por los temas paisajísticos que abordó como por los lugares de trabajo que eligió para reproducir en dibujos. Llegaron a nuestros días gracias a que los conserva su familia, que accedió a que los compartiéramos en esta página.

Óleo de un potrero de la estancia Collun Co. Foto de Eric Schroeder.

(*) anamariademena@gmail.com

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