Se realizó la marcha para pedir justicia por las muertes de Martina Sepúlveda y Matías Mercanti
Pese a la lluvia un nutrido grupo de amigos, vecinos y familiares fueron parte de la marcha que los papás de Martina Sepúlveda y Matías Mercanti convocaron para solicitar justicia por la muerte de ambos el 1° de enero de 2016. Se trató de una marcha pacífica que recorrió las calles de nuestra ciudad.

“Es muy importante que como comunidad podamos unirnos en esta vigilia a la espera de la decisión del Tribunal. Confiamos que se hará justicia, que tendremos un fallo ejemplar que sentará precedentes para que esto no le vuelva a pasar a ninguna familia”, expresaron.
Desde el 30 de octubre al 2 de noviembre, tuvo lugar en el Tribunal de Casación de Neuquén el juicio oral en el que se juzgó a 4 guardaparques del Parque Nacional Lanín y a 2 responsables del camping Lolén.






Los padres de ambos niños agradecieron a los presentes por el acompañamiento. «Ningún fallo nos va a devolver a nuestros hijos, pero no queremos que esto que pasó le vuelva a pasar más a nadie», expresó Lucas Sepúlveda.








Personal de la Policía Federal Argentina estuvo resguardando las instalaciones del museo de Parques Nacionales, frente a la plaza San Martín, pese a que la convocatoria fue pacífica.





Soy padre de 7 hijos y no me puedo imaginar el dolor que deben sentir los padres de Martina y Matias. En nuestro país existe hace muchos años la teoría del amiguismo, del no te metas, de hacé la plancha total te paga el estado. Por eso vemos muchos policías tomando mate o jugando con el celu sin atender su trabajo. También vemos cómo imprudentemente un camión del ejercito con 20 soldados se desbarranca por no atenerse todos a las normas de seguridad más elementales. Con esto solo hago en encriminarme, encriminarnos todos en permitir que este «atalo con alambre» y/o «no hagas nada total te pagan a fin de mes igual». Esta falta de amor a lo que hacemos, falta de compromiso comunitario, es la que nos trae a estas desgracias. Ojalá los jueces lleguen a un veredicto no contaminado x los amigos de la política judicial ni tampoco por la presión popular de las marchas, que hagan su trabajo objetivamente. Solamente ahí podremos confiar en la imparcialidad de la justicia.