La directora de la Escuela 86 presentó la grave situación edilicia del establecimiento

La directora de la Escuela N° 86, Soledad Mora, se hizo presente en el Concejo Deliberante para utilizar la banca del vecino con el objetivo de dar cuenta de la grave situación edilicia que vive desde hace muchos años esta institución educativa. En una presentación que expuso ante los concejales, enumeró una serie de problemas de infraestructura que tiene la escuela en sus diversos edificios.

Mora comenzó explicando que para el dictado de clases hay dos turnos: en el de la mañana funcionan el segundo y el tercer ciclo, y por la tarde el primero. En total, hay 7 secciones, 16 docentes, 6 auxiliares de servicio y una matrícula actual de 100 estudiantes. Para ello, cuentan con una construcción reducida ya que el edificio histórico fue clausurado en el año 2022.

Este se inauguró en 1927, sufrió un proceso de ampliación hasta 1939 y en 1999 fue declarado Patrimonio Arquitectónico. Allí hay tres aulas en las que, hasta su clausura, funcionaba un grado, la sala de música y plástica, y el taller de cerámica. Actualmente es un edificio abandonado en el que hay filtraciones de agua y proliferan los roedores.

Por su parte, en el edificio central, que fue inaugurado en 1980, hay tres aulas, una sala de maestras, una dirección, una biblioteca y los baños, así como también un depósito. Desde que el edificio histórico no está habilitado, los directivos de la institución tuvieron que reorganizar el único espacio disponible, que es el edificio central.

Ahora, en la sala de maestras funciona también el comedor escolar y, además, se utiliza este lugar como espacio de reuniones y, en algunos casos, de aula. En la dirección, además de funcionar la secretaría, trabajan las maestras cuando no hay espacios disponibles. En lo que antes era un depósito, ahora funciona la sala de plástica. Cuando hace frío, se realiza educación física en la galería.

En el año 2023 se sumó un aula taller “provisoria” que actualmente tiene problemas de iluminación, falta de espacio, acústica, y hay condensación de agua porque no tiene las ventilaciones pertinentes. No entran más de ocho bancos en esa aula.

La directora de la institución también remarcó que son necesarias tareas de mantenimiento en los edificios que se tienen, ya que la caldera no es suficiente para esas dimensiones, la instalación eléctrica es deficiente y precaria, y hay muchas ventanas que no se cierran o se abren con el viento. También faltan luminarias, hay acumulación de agua en la puerta de entrada por falta de aleros y canaletas, y faltan vidrios laminados en la galería para poder desarrollar educación física. En los baños y el pasillo para llegar a ellos no hay aislantes térmicos y hay goteras en la biblioteca, en la cocina, en la dirección y en la sala de plástica.

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