El consumo masivo volvió a caer en febrero y ya se ubica por debajo de niveles de 2023

El consumo en los hogares registró en febrero su segunda caída consecutiva, con una baja interanual del 3,4%, según datos de la consultora Scentia. El retroceso impactó con fuerza en rubros clave como supermercados, autoservicios y mayoristas, reflejando el deterioro del poder adquisitivo.

De acuerdo al relevamiento, las ventas en supermercados descendieron un 5,9% interanual, mientras que los autoservicios de cercanía cayeron 3,8%, los mayoristas 3,6% y las farmacias 2,9%. En la comparación mensual, las caídas fueron aún más pronunciadas, con bajas que oscilaron entre el 5,8% y el 9,1%.

El único canal que mostró crecimiento fue el comercio electrónico, con una suba del 26,5% frente a febrero de 2025, consolidándose como una alternativa en expansión dentro del consumo.

Los datos coinciden con los indicadores difundidos por el INDEC, que también evidencian una contracción en las ventas de productos de consumo masivo. Si se compara con 2023, las ventas en supermercados acumulan una caída del 19%, la indumentaria del 24% y los autoservicios del 13,5%.

En este contexto, el nivel general de consumo se ubica cerca de 13 puntos por debajo del promedio de 2023, lo que marca un cambio significativo en los hábitos de compra de los hogares.

Consumo desigual y cambios en los hábitos

El análisis del consumo privado dentro del Producto Bruto Interno (PBI) muestra un comportamiento dispar. Mientras el consumo masivo cae, otros sectores vinculados a los hogares de mayores ingresos registran fuertes subas, como la compra de inmuebles (+71%), el turismo emisivo (+55%) y la venta de autos (+36%).

Las motos (+37%), en tanto, aparecen como una excepción, asociadas a la búsqueda de alternativas de transporte más económicas o como herramienta laboral.

Inflación y pérdida de poder de compra

El comportamiento del consumo durante los primeros meses del año estuvo condicionado por la inflación y su impacto en el ingreso disponible. Aunque el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba interanual del 31%, los precios del consumo masivo aumentaron 19,4%, por debajo del promedio general, lo que no alcanzó a sostener el volumen de ventas.

El ajuste en los hogares se refleja en la caída de todos los rubros: las bebidas sin alcohol lideraron el descenso con un 12,3%, seguidas por golosinas (10,3%), productos perecederos (7,5%), bebidas alcohólicas (7,4%) e higiene y cosmética (7%).

También se registraron bajas en categorías básicas como desayuno y merienda (3,7%), limpieza (3,2%) y alimentos (2,6%), lo que evidencia un recorte incluso en productos esenciales.

A este escenario se suma el aumento en la mora de créditos menores a un millón de pesos, vinculados en muchos casos a compras cotidianas, lo que refuerza el diagnóstico de un consumo cada vez más restringido.

Una tendencia de largo plazo

La evolución del consumo privado per cápita muestra una tendencia descendente desde 2017, con una leve recuperación a partir de 2024.

Sin embargo, los datos actuales reflejan que el repunte aún es insuficiente para revertir la caída acumulada en los últimos años.

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