Intentó quemar viva a su expareja y quedó en prisión domiciliaria por falta de lugar en cárceles
Un grave caso de violencia de género ocurrido en cercanías de Villa Pehuenia volvió a poner en evidencia una problemática estructural en la provincia de Neuquén: la falta de plazas en unidades de detención y el consecuente hacinamiento carcelario, que termina derivando en que imputados por delitos de extrema gravedad cumplan arresto domiciliario.

El hecho tuvo lugar el pasado 5 de abril en una vivienda ubicada sobre la Ruta 13, donde un hombre identificado como A.G.P. fue acusado de intentar asesinar a su expareja prendiéndole fuego a la casa mientras ella dormía.
Según la investigación, el agresor habría iniciado el incendio utilizando un bidón con combustible en uno de los laterales del domicilio.
La mujer logró despertarse a tiempo, escapar y pedir ayuda, evitando así un desenlace fatal.
La acusación fue formulada por el asistente letrado Gastón Rodríguez y la fiscal Laura Pizzipaulo, quienes encuadraron el hecho como homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en grado de tentativa, figura que corresponde a tentativa de femicidio.
Sin embargo, pese a la gravedad del delito y al riesgo que implica para la víctima, el Ministerio Público Fiscal solicitó que el acusado cumpla prisión domiciliaria.
El motivo no radica en una evaluación de menor peligrosidad, sino en la crítica situación del sistema penitenciario provincial, que actualmente no cuenta con cupos suficientes para alojar nuevos detenidos.
Este escenario genera creciente preocupación en la sociedad neuquina y entre especialistas en seguridad y género, ya que la falta de infraestructura carcelaria y el hacinamiento están condicionando decisiones judiciales en casos de alto riesgo.
La posibilidad de que acusados por delitos violentos permanezcan en sus domicilios expone a las víctimas y debilita las medidas de protección.
El caso, además, se inscribe en un contexto alarmante. Durante 2025, Neuquén registró uno de los índices más altos de femicidios del país en relación a su población femenina, ubicándose entre las provincias con mayor tasa, solo por detrás de Santa Cruz y Misiones.
Este dato refuerza la preocupación por la respuesta institucional frente a la violencia de género extrema.
Como parte de la investigación, la fiscalía presentó la denuncia de la víctima, testimonios, el secuestro del bidón con restos de combustible y actuaciones policiales. También se solicitó un plazo de tres meses para completar pericias químicas y de bomberos.
Durante la audiencia, el juez de garantías Lisandro Borgonovo dio por formulados los cargos y avaló la hipótesis de tentativa de femicidio, al considerar que existen elementos suficientes en esta etapa inicial.
Asimismo, se remarcó que, aunque el hecho ocurrió dentro de una comunidad mapuche, la gravedad del delito impide su tratamiento en el ámbito comunitario, quedando bajo la órbita del sistema penal ordinario.
El caso reabre el debate sobre la urgente necesidad de ampliar la capacidad del sistema penitenciario en Neuquén y revisar las condiciones de detención, en un contexto donde la combinación de hacinamiento y delitos violentos plantea un desafío cada vez más complejo para la justicia y la seguridad pública.
Si sufrís o sos testigo de una situación de violencia, podés comunicarte con la Línea 148 o acercarte a la comisaría más cercana. También podés acudir a las Unidades de Atención de la Oficina de Violencia del Poder Judicial o al Juzgado de Paz, sin necesidad de contar con abogado/a.



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