Alerta por desprendimientos en la cordillera: qué puede pasar en San Martín de los Andes
Las condiciones climáticas que atraviesa la región volvieron a poner bajo la lupa uno de los riesgos que más preocupa durante los períodos de lluvias intensas en la cordillera: los desprendimientos de piedras y rocas sobre las rutas.

Desde los organismos de emergencia se pidió a los conductores extremar las precauciones al circular, especialmente en sectores de montaña donde las precipitaciones pueden favorecer movimientos de suelo y desprendimientos.
La advertencia adquiere especial importancia para San Martín de los Andes, debido a las características del terreno y a la presencia de distintos corredores viales ubicados al pie de laderas.
La Ruta 40, uno de los sectores a tener en cuenta
El último parte disponible de Vialidad indica que el tramo de la Ruta Nacional 40 entre La Rinconada, Junín de los Andes y San Martín de los Andes se encuentra transitable, aunque con calzada mojada, lluvia intensa, posibilidad de formación de hielo y posible caída de rocas. También se solicita circular a velocidad precautoria y portar cadenas.
La advertencia se extiende al tramo de la Ruta 40 entre San Martín de los Andes y el acceso a Chapelco, donde también se señala la posibilidad de caída de rocas y se registran trabajos de despeje.
Por este motivo, quienes deban ingresar o salir de la ciudad durante jornadas de lluvia deberán prestar especial atención a las condiciones de la calzada y a eventuales obstáculos que puedan aparecer sobre la ruta.
Un riesgo que ya generó problemas en la zona
La situación no es nueva para San Martín de los Andes. Durante el invierno, un importante derrumbe de barro, árboles y rocas de gran tamaño obligó a interrumpir la circulación en la Ruta Nacional 40, en el sector de Siete Lagos.
Luego de los trabajos de despeje, Vialidad Nacional habilitó nuevamente el tránsito, aunque mantuvo el monitoreo de la ladera debido al riesgo de nuevos desprendimientos provocado por la inestabilidad del terreno y las precipitaciones.
Además, durante junio equipos técnicos de Provincia y Protección Civil realizaron estudios específicos sobre distintas laderas y sectores con potencial riesgo de remoción en masa y desmoronamientos en los alrededores de San Martín de los Andes.
Los relevamientos incluyeron sectores de la Ruta 40, Siete Lagos, el acceso a Catritre, la ladera del Curruhuinca y otros puntos previamente identificados como sensibles.
Qué puede ocurrir después de las lluvias
Las precipitaciones intensas pueden incrementar la inestabilidad de determinados sectores de las laderas. Por eso, desde los organismos que trabajan en emergencias se mantiene especial atención sobre rutas y caminos de montaña.
En San Martín de los Andes, el riesgo no se limita exclusivamente a la Ruta 40. Las condiciones del terreno hacen que determinados sectores cercanos a laderas puedan registrar desprendimientos de rocas, barro o material vegetal.
De hecho, después del último temporal importante que afectó a la provincia, las autoridades señalaron que en la zona cordillerana del sur neuquino se habían registrado deslizamientos y otros inconvenientes sobre caminos, mientras continuaban los relevamientos para determinar sectores vulnerables.
Recomiendan circular con máxima precaución
Ante este escenario, la principal recomendación para quienes transiten por las rutas de la región es reducir la velocidad, mantener distancia con otros vehículos y prestar atención a posibles piedras o material sobre la calzada.
También se recomienda consultar el estado de las rutas antes de viajar y respetar las indicaciones del personal que se encuentre trabajando en los sectores afectados.
En los corredores cordilleranos, además, continúa vigente la recomendación de portar cadenas cuando las condiciones lo requieran.
Para San Martín de los Andes, el llamado a extremar los cuidados cobra especial relevancia por la combinación de lluvias, terreno montañoso y antecedentes recientes de derrumbes, una situación que obliga a mantener la atención especialmente en los sectores de ladera y en las rutas de acceso y conexión con la ciudad.




Deja un comentario