Empate con sabor a derrota

El conjunto de Marcelo Gallardo encontró el gol con un cabezazo de Teo Gutiérrez, que ingresó en el segundo tiempo, pero Vegetti apareció en la última jugada para marcar la igualdad del equipo de Pedro Troglio.

Gimnasia que recibía a River Plate en el Estadio Único, se le plantó de igual a igual. Se paró firme en todas sus líneas y no lo dejó hacer al equipo de Nuñez. Gimnasia fue el dueño del trámite en la primera media hora de juego. Rompía bien por los costados, tenía buen respaldo defensivo y las evoluciones certeras de Ignacio Fernández y Jorge Rojas, frente a un River que no conseguía la pelota y poder generar algo.
Antes de la media hora inicial, Barovero se convertía en figura. Gimnasia siempre pareció estar más cerca del arco de «Trapito» que del propio. Tanto trabajo tuvo el ex Huracán que terminó lesionado y su lugar lo ocupó Chiarini, debutando así en el arco Millonario.
Y así como es el fútbol de dinámico, de pronto Gimnasia se olvidó de atacar y fue River quien tomó el protagonismo. Primero Driussi y al ratito nomás Boyé llegaron al arco del Lobo en donde Monetti tuvo que trabajar para que el equipo de Gallardo no llegue al gol. En esa jugada Mendoza se lesionó y Meza lo tuvo que reemplazar.
El segundo tiempo comenzó y no pasó más nada dentro del campo de juego más que un partido friccionado, luchado. Lo destacado llegó después. Bajó la intensidad lumínica en el Estadio Único. Partido parado, y a barajar y dar de nuevo. Con Cardozo, Mendoza y Miloc en cancha, Troglio buscó armar otro dibujo pero ya no tuvo el juego ni la profundidad del primer tiempo. River, con Teo Gutiérrez y Mora, se mostró más armónico y resuelto. Así el partido se comenzó a jugar como pretendía River. Teo se presentó como el más peligroso de la visita, pero no contó con el acompañamiento adecuado.
El encuentro se extinguía, pero el colombiano iba a convertirse en la gran figura de la noche. River contó con un tiro libre de peligro y Pisculichi fue el encargado de ejecutarlo. La pelota cayó en el área y, ante una lenta reacción de Monetti, Teo Gutiérrez se anticipó y conectó un cabezazo goleador.
Todo parecía dulce para Gallardo y su debut con DT en el Torneo, pero no fue así. A Gimnasia le quedaba una última carta debajo de la manga. Empató con una jugada de pelota parada, córner de Ignacio Fernández y la bajó Quiroga de cabeza para que Vegetti fusilara a Chiarini. Era el tan ansiado empate. Pero iba a haber más. En la última jugada del partido, Gimnasia fue por los tres puntos. En una contra por derecha, Fernández cruzó una pelota y Vegetti, solo, la desvió contra el palo derecho de Chiarini. Fin del partido. De un partido que se dividió en dos, que se jugó poco, en donde se vió a un River timorato, que deberá cambiar por si quiere ser protagonista. Y a un Gimnasia que pecó de falta de definición y en donde entra en ciertos pozos que a la larga terminan costándole caro.

Gol de Gutiérrez

Gol de Vegetti

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