La pasión de Don Gregorio… volver a la “Piedra Imán”

Por Alberto «Beto» Pérez

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Durante los días 18 al 24 de febrero de 1961, se llevó adelante en San Martín de los Andes una importante reunión de académicos e intelectuales con el objetivo de construir la historia oficial de la emergente provincia del Neuquén, a expensas del antiguo territorio nacional. El médico Dr. Gregorio Álvarez, voz oficial en calidad de organizador del evento, junto a reconocidos investigadores entre los que se destacó la presencia de Milicias Alejo Vignati y el ex Secretario de Cultura de Austria durante el 3º Reich, Dr. Oswald Menghín, entre otros altos exponentes de la época, junto a los jóvenes Hans Schobinger y Rodolfo Casamiquela. Los etnohistoriadores Bertha Koessler-Ilg y Wily A. Hassler fueron los representantes locales, mientras que además, el Congreso incluyó algunos bizarros debates organizados como contrapuntos entre verdaderos líderes espirituales y políticos indígenas locales que en aquél entonces, hace mas de 50 años atrás exponen reclamos acerca de la constante situación de la reubicación de su población y la consecuente pérdida o desestructuración de su organización residencial, económica y simbólica-espiritual, ante un werken indígena cristiano traído por los organizadores del evento y a quien estos califican como un “Lama”, invitado para hablar a favor de las bondades que han traído los conquistadores. En las actas del Congreso, los organizadores agregan comentarios al comienzo y final del dialogo trascrito textual, donde buscan poner constantemente en situación humillante al “otro” subalterno, Don Gregorio, al punto de hacerlo sentir “malo” por los dichos y reclamos que expresa, al ir en contra de los argumentos religiosos que esgrime su supuesto par. También la forma en que describen los gestos corporales y emociones, son usadas para poner a Gregorio Curruhuinca en situación de inferioridad frente a Hueñuquir, y así descalificar su discurso. En suma, todo un despliegue de dispositivos de poder sobre el discurso y la corporeidad de las personas se dejan en evidencia en el texto, que pese a tener mas de 50 años, parece aún ser tan vigente….

A continuación trascribimos uno de estos textos:

Vivo diálogo del lenguaraz con el cacique Curruhuinca

En un espacio de la sala de acuerdos están frente a frente dos expresivas figuras mapuches: el cacique Gregorio Curruhuinca y el lenguaraz de los Painefilu, Segundo H. Huenuquir. Vibrante e impulsivo uno, sereno, hondo, casi hierático el otro, cuyo rostro se asemeja al de un lama, entablan un diálogo que es como si la voz de la tierra araucana se tradujera por estos dos soberbios ejemplares mapuches. Su lenguaje es correcto castellano.

-Curruhuinca: Es hora de que se nos haga justicia; que los huincas cumplan su palabra de protegernos, de ayudarnos a vivir y educarnos, como nos enseño el maestro Teodoro Aramendía. Nos han empujado hasta las piedras, allá en Quila Quina, donde se nos había dado tierras buenas, que después nos han quitado. ¡Nos han engañado los huincas! Tenemos que recuperar la “piedra imán”, que da fuerza a la raza, porque está en ella el espíritu de los antepasados que fueron corridos desde Buenos Aires y La Pampa, con armas de fuego contra pobres lanzas y flechas. No fueron vencidos, no, fueron engañados, o algo peor…

-Huenuquir: Pero eso fue antes, en el tiempo de la conquista; ahora ellos nos consideran iguales, nos quieren ayudar y nos ayudan y educan. Hay cosas injustas, claro, pero Dios pondrá todo en su lugar, porque para El somos todos iguales; somos todos sus hijos y no nos abandona. Hay que tener confianza en ellos y en el Gran Hacedor, como nos enseña el Padre Barreto…

-Curruhuinca: Puede ser que sea así, como usted dice, pero yo ya no tengo confianza; no tienen palabra, prometen y no cumplen. ¿Usted no cree en la “piedra imán”?.

-Huenuquir: No… No sé… Yo creo en la bondad de Dios y de la gente. ¿Acaso este Congreso, que ha reunido a tantas personas que vienen de tan lejos, no se hace también para ayudarnos en nuestros derechos, para que se nos den tierras para trabajar, escuelas para educar a nuestros muchachos y otras cosas más, también para que vivamos como ellos?.

-Curruhuinca: Usted cree en todo eso y yo lo felicito. Además, yo no tengo sabiduría para negar. Pero sufrimos mucho; tenemos miseria y nos falta tierra para trabajar. Ese pensamiento me hace malo, lo sé, pero ellos tienen la culpa…

-Huenuquir: No digo que no tenga razón; sólo quiero que ustedes también ayuden a los blancos, que son cristianos como lo somos nosotros, a que nos tengan confianza y nos ayuden. Hay que creer en su palabra…

-Curruhuinca: La palabra del huinca debería ser como los árboles de la montaña, fuertes, duros contra el viento, el tiempo y los huracanes que no consiguen doblarlos ni arrancarlos, porque están agarrados firmemente al suelo, como una verdad de Dios, y nada puede vencerlos…

-Huenuquir: Esa es la verdad, si señor, ésa es la verdad…

El diálogo ha terminado. El rostro de Curruhuinca está congestionado y sus ojos brillan. En tanto, la expresión hierática de Huenuquir –el lama mapuche- se ilumina con una leve sonrisa que es como una profunda luz de esperanza cristiana.

Actas del Primer congreso del Área Araucana Argentina. Realizado en san Martín de los Andes (Neuquén), del 18 al 24 de febrero de 1961. Editado en 1963, Tomo I, Páginas 52 y 53.

Lic. Alberto E. Pérez
Lab. Arqueología y Etnohistoria
Secretaría de Planificación y Desarrollo Sustentable
Municipalidad de San Martín de los Andes

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