Murió la perra baleada por un policía
Neuquén.- Milagros, la perra baleada por un policía de Centenario no sobrevivió a las heridas de las balas que le rompieron la mandíbula, y le hicieron perder un ojo y parte de su lengua. La perra callejera que recién había dado a luz a nueve cachorritos.
El animal mordió al perro del policía Maximiliano Mellado y éste reaccionó sacando su arma reglamentaria y disparándole varias veces.
Cuando la encontraron, la perra agonizaba, por lo que la trasladaron hasta una veterinaria de Cinco Saltos, donde la atendieron y la operaron durante casi seis horas.
El caso resonó fuerte en las redes sociales y hasta el gobierno provincial salió a condenar el hecho y ofrecerse para paliar los gastos de internación, a pesar de que un grupo de proteccionistas y un veterinarios lo hicieron por su cuenta.
Mellado, de 26 años, fue puesto a disponibilidad y hay una causa penal por violar la Ley de Maltrato Animal.
Los cachorros que ahora quedaron huérfanos están con madres nodrizas hasta que puedan reubicarlos.
Como ocurrió el primer día en que se conoció el caso, la muerte de Milagros seguramente tendrá un nuevo impacto en la opinión pública, aunque de nada servirá descargar más bronca a insultos.
En todo caso, el crimen de esta perrita callejera debería ser un punto de inflexión para sensibilizar a la sociedad sobre el cuidado y protección de los animales, más allá de que sean callejeros o estén abandonados, como la pobre Milagros.
Responsabilidad
El control de la población animal
Centenares de perros y gatos deambulan por las calles de las ciudades del Alto Valle en busca de un hogar, pese a las medidas de control de la población animal que toman los municipios.
Es clave para colaborar con el tema que la gente se haga responsable de sus mascotas.


