Chabela Farías, guía de trekking de nuestra ciudad, marcó un récord en el ascenso al Aconcagua
Mendoza – El 25 de enero de 2001 cerca de las 3 la mendocina María Mackern pasaba por Plaza de Mulas rumbo a la cumbre de Aconcagua, que coronaba al mediodía del 26. A las 16 ya estaba de vuelta en el campamento. Pero María no acreditó ni registró oficialmente su tiempo pues no fue ese el objetivo de su ascenso ni eran tan promocionados los récords en aquellas épocas.
15 años después, el 7 de febrero de 2016, la conocida atleta brasileña Fernanda Maciel completó el periplo Mulas-Cumbre-Mulas en 14 horas y 20 minutos, con un ascenso de 9 horas 50 minutos. Pese a que el tiempo fue mayor al de María, quedó oficializado -y muy publicitado- un nuevo record de ascenso y descenso femenino en el día.
Sólo 13 días después, el 20 de febrero, la guía de trekking de San Martín de los Andes, mendocina por adopción, María Isabel “Chabela” Farías (25) mandó al olvido el récord de Maciel con un sorprendente tiempo de 12 horas y 40 minutos entre Plaza de Mulas y la cumbre, ida y vuelta. Porteando su equipo, sin preparación específica y casi al descuido, la joven bajó 1 hora 40 minutos al tan promocionado registro anterior.
“En realidad me estaba probando con un amigo para ir al glaciar Polacos” relata Chabela a Aconcagua Online con una simplicidad que sorprende. “Salí a las 3 de Mulas, pasé por Canadá, por Nido de Cóndores, saqué algunas fotos. En Piedras Blancas me dije ‘llego hasta acá’ pero vi que subía una expedición y bueno, me decidí a seguir”.
En el refugio Independencia se encontró con sus amigos de la Patrulla de Rescate: “Me quedé media hora a charlar con ellos, después me puse los grampones y seguí, iba tranquila y pensando en aclimatar”. Llegando a la Travesía se cruzó con otros de sus amigos de la Patrulla. “Me hicieron notar que llevaba buen ritmo y me dijeron que por qué no intentaba batir el récord. En la Cueva me quedé hidratando con otros amigos que me encontré y llegué a las 12:26 a la cumbre, y a la media hora empecé a bajar”. Su tiempo de ascenso fue de 9 horas 16 minutos.
En el descenso, en la Cueva, los miembros de la Patrulla bajaban el cuerpo del andinista japonés muerto cerca de la cumbre días atrás. “Me ofrecí a ayudarlos a bajar la camilla, o a ir adelante direccionándola. Pero me dicen ‘Chabe: ¡¡bajá y batí el récord!!’. Ellos me motivaron y ahí caí en la cuenta que había subido en menos de 10 horas. Bajé, bajé, bajé y llegué a Mulas a las 15:45. Cuando avisé me recibieron con festejos y me homenajearon con una cena. Y los guardaparques registraron todos los horarios en un acta”.
María Isabel ahora cae en la cuenta de lo logrado, pero piensa que podría haber sido mejor: “Fue un mini proyecto para otro proyecto, fui relajada, con una mochila con botiquín, 2 ½ litros de agua, abrigo, linterna, grampones, mucho peso… y todo me lo llevé yo, no tenía porteador”.
En silencio, tímidamente, Chabe Farías con sólo 25 años y sin proponérselo se quedó con el récord femenino del trayecto que podría denominarse corto: “Soy de perfil bajo, todo lo hago por gusto y por amor. Pero muchos amigos me dicen que debería dedicarme un poco más a esto de los récords, pero nunca me lo he creído”.
Su idea para la temporada próxima es intentar batir el récord mayor que ostenta Fernanda Maciel: Horcones-Cumbre-Horcones. “Tengo amigos que me alientan mucho. A fin de temporada si me siento bien tengo ganas de hacer eso o quizás Vacas-Cumbre-Horcones en el día, la ruta 360°. Es larguísimo pero quizás lo intente”. Y recuerda experiencias similares en el Lanín, de la seccional a la cumbre, y en el Plata desde los refugios.
“Me he estado probando pero de gusto, nunca estuve controlando los relojes, o buscando un sponsor o poniendo la cara para una cámara” reflexiona sonriente y cándida la joven promesa del montañismo mendocino, que comienza a convertirse en realidad.
Nota publicada en http://www.aconcaguaonline.net/



