Del 16 al 22 de mayo: Semana Mundial del Parto Respetado

La Semana Mundial del Parto Respetado se enmarca en el modelo de Maternidades Seguras propuesto por UNICEF y la OMS. En ella se espera efectivizar la divulgación de los derechos que las mujeres y los bebés tienen durante el pre-parto, el parto y el pos-parto. Argentina y, por supuesto, San Martín de los Andes desde el Hospital Dr. Ramón Carrillo, adhieren a la campaña mundial que porta el lema “Mi decisión, mi cuerpo, mi bebé”. Este lema evidencia la concreción de la búsqueda feminista de reivindicar el derecho de cada mujer a decidir sobre su cuerpo; reforzar el hecho de que nadie tiene el poder de decidir sobre ella sin consultarle previamente sobre todo, teniendo en cuenta que el momento del parto supone gran vulnerabilidad física y emocional y que cualquier acción que se lleve a cabo afectará directamente la vida de la mujer y el bebé por mucho tiempo.
Teniendo en cuenta que en el momento del parto la madre puede pasar por diversas manifestaciones de estrés debido al dolor, se recomienda que ella previamente deje por escrito un “plan de parto” en el que deja asentados sus deseos, preferencias, necesidades y expectativas en relación a ese momento y el cual debe ser respetado por quienes la atiendan.
El parto comenzó a realizarse en hospitales a principios del siglo XX para disminuir la mortalidad materno-neonatal, pero en ese contexto se instaló la idea de que se trataba de algo parecido a una enfermedad. Las familias en general y las mujeres en particular perdieron protagonismo en un hecho muy trascendental en sus vidas y se vieron en la obligación de aceptar las reglas impuestas desde las instituciones.
La Ley Nacional Nº 25.929 establece la implementación «de una campaña destinada a concientizar a la sociedad, sobre la importancia del acompañamiento de la mujer en el parto por una persona de su elección, y de los beneficios que significa para la salud del binomio madre-hijo.»
En su artículo segundo, quedan taxativamente establecidos los derechos de la mujer en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el pos-parto, dentro de los que se destacan: El derecho a ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pudieren tener lugar durante esos procesos de manera que pueda optar libremente cuando existieren diferentes alternativas. A ser tratada con respeto, y de modo individual y personalizado que le garantice la intimidad durante todo el proceso asistencial y tenga en consideración sus pautas culturales. Al parto natural, respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados por el estado de salud de la parturienta o de la persona por nacer, entre otros.
En el tercero se establecen los derechos del recién nacido: A ser tratado en forma respetuosa y digna. A su inequívoca identificación. A no ser sometido a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación o docencia, salvo consentimiento, manifestado por escrito de sus representantes legales, bajo protocolo aprobado por el Comité de Bioética. A la internación conjunta con su madre en sala, y a que la misma sea lo más breve posible, teniendo en consideración su estado de salud y el de aquélla.
A continuación, un texto escrito por Verónica Parro Sánchez en el blog elpartoesnuestro.es

Bailo, río, lloro, gozo, muerdo, me pongo a cuatro patas, y de mi boca sale un sonido gutural tan profundo como nunca antes escuché, un sonido que vibra en mi interior con una fuerza desconocida, y que me lleva a la presencia absoluta de mi cuerpo y de mi ser. Puedo fluir en el contacto con la tierra y la expansión del universo, es la fuerza de la vida pariéndose a sí misma, mediante la intensidad y el poder de cada inhalación y cada exhalación.

Entramos en una danza infinita donde sólo estamos mi bebé y yo, reencontrándonos en un viaje único y sagrado, descubriendo un lugar donde por fin podemos ser, desgarrándonos la ropa y el alma, poniendo todo nuestro Amor en cada contracción… Aquí me tienes, abriéndome más y más para ti… mi bebé, y para mí… mujer naciente, mujer consciente.

No sé dónde estoy. Ya no recuerdo si decidí parir en una casa de partos, en un hospital o en mi propio hogar, tan sólo percibo nuestro Amor y el poder creador, una mano que me acompaña, un árbol que me sostiene y la tierra para mis pies. Siento que se acerca el momento, si creía que el sonido anterior era profundo, este último canto me lleva con su vibración a los principios de la Vida… Y detrás de él…
…Ahí estás tú… mi bebé, mi luz… ¡Qué bien lo hiciste, qué bien lo hicimos!

Gracias… Bienvenido a un lugar lleno de Amor para ti.

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