Cómo responder ante la pregunta: «¿Papá Noel existe?»
Cada navidad, algunos padres y algunas madres se encuentran ante la disyuntiva de perpetuar una tradición acerca de la llegada de Papá Noel y los reyes con regalos o entablar otra relación con la tradición y blanquear el asunto.
La pregunta siempre gira en torno a la mentira: “¿Es respetuoso para con los niños sumarse a una especie de engaño social?”, se preguntan algunos. Otros dicen, “no es un engaño sino que es perpetuar una ilusión”.
¿Existe la posibilidad de vivenciar la tradición de los regalos y Papá Noel y que a la vez los niños y las niñas conozcan todo acerca de esta figura?
Una opción posible es contar el asunto de Papá Noel como una leyenda, de modo de dar la opción de elegir en qué creer. “Algunos creen que Papá Noel viene en un trineo y deja los regalos a media noche a los niños y las niñas del mundo; otros creen que son los padres que regalan y que Papá Noel solamente existe en los libros y en la televisión; cada uno puede elegir en qué creer”. Hay muchos niños y niñas a los que una explicación de este tipo les sirve para elegir, para decidir. Algunos siguen preguntando sobre el tema y otros, en el momento deciden cuál opción les gusta y listo. Así de simple. Existe una prejuicio social acerca de que si los niños conocen “el misterio” de quién hace los regalos entonces se perdería la ilusión de la navidad. En relación a esto, hay quienes sostienen que la ilusión y la magia de cada celebración se mantienen con los rituales familiares, con los momentos compartidos, con los significados que cada familia otorga a las fiestas, con las elecciones conscientes de los adultos en relación a los ambientes y las compañías que eligen para pasar esos momentos, con la búsqueda de obsequios significativos.
Si los adultos de la familia son los que aman la tradición de Papá Noel, entonces se podría buscar una manera de leer un libro en familia, ver una película, buscar algún recurso que permita mostrar la posibilidad de su existencia en la ficción y de dejar abierta la puerta a la creencia, como ocurre en las leyendas. Eso también puede ser mágico y cada cosa estaría dicha desde la honestidad, nadie tendría que ocultar nada.
Noelia Paez
Mamá de Simón y Pedro



