«El cine es mi pasión»
El cine es mi pasión, mi forma de expresar lo que pienso y cómo me siento. Hago videos desde muy chiquito, desde los 8 años, cuando descubrí dónde escondía la cámara mi papá. En mi primer video se ve el miedo que yo tenía a que me descubriese, y lo nervioso que me puse cuando mi viejo se acercaba a la habitación y a mí no me salía apagarla. Parecía Proyecto Blair Witch, yo muy asustado con la cámara moviéndose para todos lados, le pongo la tapa pero no logro apagarla y se escuchan los gritos…
Ahí descubrí la potencia del cine para contar historias, y cómo cada recurso me ayuda a expresar un sentimiento. Mis primeros videos fueron comedias. Me encantaba ver a todo mi familia matándose de risa. Después me fui para el lado de la ciencia ficción. Ver llorar a alguien por sentirse conectado con el personaje o a una sala repleta del cine pararse para aplaudir son sensaciones únicas, imborrables.
Lo que me gusta de mi profesión es que todos los días son distintos. Un día estás escribiendo tranquilo en tu casa y al otro cortando las calles con zombies, prendiendo fuego un auto o navegando tranquilo en un velero. Todo puede pasar.
Estudié cine en Buenos Aires, y estaba trabajando en un largometraje (el sueño de mi vida) cuando decidí venirme a vivir al Sur. Era muy estresante para mí tener que trabajar para otros, que hacían películas malas y se creían Tarantino. Venirme fue como renunciar a… a mí.
Sin embargo acá descubrí un grupo de gente que tiene la misma pasión por contar historias, por transmitir un mensaje. Con mucho esfuerzo creamos una productora propia: La Matria Cine. Hoy en día estoy muy contento porque volví a filmar lo que a mí me gusta, y puedo vivir de esto. Vivir haciendo videos en un lugar tan hermoso como SMA es algo único. Ahora además se sumó el ENERC que es la mejor escuela de cine del país, lo que seguro le da un gran impulso a la región. Espero en un par de años estar filmando mi primer largometraje. Quién sabe. En el mundo del cine todo puede pasar.



