Rojo y negro: los números y el futuro de la municipalidad

San Martín de los Andes – Hace algunas semanas, el secretario de Hacienda, Carlos Saloniti, se presentó ante los concejales para explicar cuál es la situación contable municipal, exponiendo un detalle de los primeros cinco meses del 2017. Allí se vio lo que la mayoría podía anticipar. Con una inflación constante que se hace sentir en el incremento de la masa salarial y en la adquisición de insumos, la suma de recursos propios más los aportes del estado provincial y nacional, no alcanzan a cubrir las egresos y el municipio se endeuda cada día más. Por un lado, crece la deuda flotante con proveedores y a esto se suma lo que la provincia presta mes a mes para llegar a pagar los sueldos de la planta municipal.

Desde el bloque del FPV se solicitó un detalle más riguroso que permita entender de manera acabada cuál es la realidad que transitan las cuentas municipales, aunque en los número globales está claro que el rojo se acrecienta cada vez más. Más allá de la situación administrativa cotidiana, que no pocos conflictos conlleva, la preocupación más profunda radica en prever que va a suceder en el futuro con el Estado municipal.

Por un lado, el FPV, más específicamente, el concejal Rodolfo Manson, explica que urge sentarse a renegociar la coparticipación provincial, para conseguir que se aumente un 50% lo que la provincia le transfiere a nuestra localidad, simplemente haciendo cumplir la ley. Mientras que Carlos Saloniti, entiende que esto se debe a un contexto global, que la coparticipación es una discusión netamente política y no económica, y que la explosión de Vaca Muerta es lo que nos puede hacer cambiar la situación actual.También desde el concejo se reclama el aumento de la recaudación, con ideas más creativas, pero el ejecutivo responde que en un contexto inflacionario no se puede pedir más.

Pero, más en el fondo, la discusión que se comienza a plantear es si el Estado municipal debe ser solo un proveedor de alumbrado barrido y limpieza, o debe tener un rol protagónico mayor, cubriendo necesidades de vivienda, educación, deportes, etc., que en otras instancias no se pueden garantizar. En esto, el secretario de Hacienda dice que «todo no se puede» y que al municipio se le pide cada vez más.

Por el momento, la necesidades urgentes parecen mostrar una única receta que se aplica también a nivel nacional y provincial. Achicar el Estado para lograr que lo números cierren, mientras que «la luz al final del túnel» parece que se aleja cada vez más.