Candela: No toda la depilación permanente es igual
Candela Se trata de un láser de Alexandrita de última generación, el más eficaz de todos los láseres debido a su gran absorción de la melanina. Permite tratar vellos claros con efectividad y mejorar la apariencia de la piel tratando pequeñas imperfecciones como la foliculitis.
Lo novedoso de este sistema es que durante el tratamiento, la piel está protegida mediante un dispositivo de refrigeración que pulveriza en milisegundos las capas superficiales de la dermis con un rocío de criógeno refrigerante antes y después de cada pulso láser. El sistema de frío protege la piel del paciente. Primero enfría las capas superficiales, lo que provoca que se duerma la zona y luego dispara el láser de Alexandrita el cual pulveriza el vello de forma inmediata, generando confort y seguridad en las sesiones.
Candela es realmente la opción más segura y efectiva para la depilación permanente en todos los tipos de piel y pelo (hasta los más finos). Desde la primera sesión se observan cambios importantes (hasta en las zonas más resistentes) con este sistema se logra reducir hasta un 70% del vello existente. A diferencia de otros tratamientos de depilación definitiva no lleva gel, es indoloro, y es más rápido gracias a su amplio cabezal.
Este sistema de depilación trabaja con láser de Alexandrita que emite un haz de luz de alta potencia para atravesar la piel hasta el folículo piloso, donde es absorbido. La energía láser se transforma en calor y destruye el vello, así como los vasos que lo nutren, sin afectar la piel.
Los tratamientos son muy rápidos y se pueden ajustar a la necesidad del paciente modificando la duración del pulso del láser y el tamaño del spot para que la experiencia sea lo más confortable posible.
Este nuevo láser está indicado tanto para hombres y mujeres con todo tipo de piel y pelo. Las sesiones se realizan cada 30 días.



