La Renga detonó Capital en el Estadio de Huracán

Buenos Aires – Con importantes medidas de seguridad, la banda de Mataderos tocó temas como Corazón fugitivo, El final es en donde partí y Panic show.

La Renga dio su primer recital programado en el estadio Tomás Adollfo Ducó, de Huracán en medio de un fuerte operativo y medidas de seguridad. En el show no faltaron los clásicos.

La banca de Mataderos abrió con Corazón fugitivo y cerró, como es habitual, con Hablando de la libertad. También sonaron En el baldío, El final es en donde partí, La razón que te demora, Tripa y corazón y Panic show.

De acuerdo al testimonio de asistentes, hubo tres controles de seguridad y en el campo sobró espacio para moverse.

Además, revelaron que el público se descomprimió con facilidad luego del final. «En 17 minutos la gente salió del estadio», publicó en su cuenta de Twitter el productor José Palazzo.

Promediando la velada, “En El Baldío”, el mejor tema de “La Esquina…” y uno de los mejores de la carrera de la banda, elevó todavía más la vara y preparó el camino para la recta final, marcada por “Bien Alto”, “Tripa y Corazón” y “Arte Infernal”.

“Estamos rockeando un poquito, ¿no? Si esto no es rock, ¿el rock dónde está?”, alardeó Chizzo, sabiéndose ganador de un partido en el que La Renga goleaba y gustaba, y al que todavía le faltaban algunos lujos. Tres de ellos, finalmente, llegaron para coronar la jornada: “Oportunidad Oportuna”, “La Razón Que Te Demora” (¿el último hitazo total del trío?) y la genial “El Final Es En Donde Partí”.

Pero al banquete le faltaba el postre, y, tras unos minutos de merecido descanso, Chizzo, Tete y Tanque (y Manu y el trío de vientos, que se encargaron de elevar en intensidad las canciones cada vez que les tocó aparecer) volvieron, con cuatro bises bajo el brazo. Los primeros dos fueron los dos últimos del disco homónimo de La Renga, más conocido como “el disco de la estrella”: “Ser Yo” y “Reíte”. Después vino ese gran tema que es “El Viento Que Todo Lo Empuja” y, por último, el mismo de siempre: el inmortal “Hablando De La Libertad”.

“Váyanse con tranquilidad. Mañana levántense y comenten el recital mientras se comen unos fideos”, pidió Chizzo, después de agradecer al público por enésima vez. Y así lo hicimos. Sin desmanes. Sin problemas. Extasiados, tras uno de los mejores shows de estadio que una banda argentina haya brindado en mucho tiempo.

Casi diez años tardó La Renga en poder tocar otra vez en su ciudad natal y en demostrar que es posible llevar a cabo un espectáculo con su nivel de convocatoria, en paz y en plena Capital Federal. Una espera demasiado larga, pero que por su resultado final parece haber valido la pena. Esperemos que esta grata experiencia se repita en los shows de los próximos días y que el rock vuelva a sentirse, cada vez más, en cada rincón de Buenos Aires.

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