Denuncian a un cura por no querer bautizar a un bebé que nació por inseminación artificial
Río Negro – El insólito hecho ocurrió en Ingeniero Huergo. El religioso argumentó que es «fruto del pecado». Ella le contestó: “Dios nos puso trabas para ver nuestra fortaleza”.
Un matrimonio quiso bautizar a su bebé de tres meses y el cura de una iglesia de Ingeniero Huergo que los recibió se negó a hacerlo porque fue concebido por inseminación artificial. Cristian Gariglio, de 43 años, recordó que el sacerdote le dijo a su mujer que su hijo “era fruto de un pecado”.
Nada fue sencillo para Soledad Castillo y Cristian, que tras 12 años de matrimonio y un largo proceso tuvieron a su primer hijo. Y cuando lo fueron a bautizar por la Iglesia católica, el cura se negó porque había sido concebido mediante inseminación artificial y lo consideró “un pecado”.
“Nosotros no pensamos hacer nada, más allá del dolor que tenemos por nuestro bebé. Pero sería bueno que el cura cambie su actitud o bien lo saquen”, comentó Soledad, mamá del pequeño Pedro Amaranto.
“Si Dios no hubiera querido que él naciera, por más inseminaciones que me haga no hubiera estado acá. Creo que Dios nos puso trabas para ver nuestra fortaleza” agregó, con su hijo hoy de cuatro meses en brazos.
Cristian y Soledad están casados por civil, y buscaron durante muchos años poder ser padres de la manera convencional. Luego de someterse a varios tratamientos y realizar tres inseminaciones artificiales, nació Pedro, con 8 meses de gestación.
El miércoles pasado, Soledad fue a la única iglesia católica que hay en el pueblo a solicitar un turno para bautizar a Pedro y los requisitos que hay que cumplir. El cura le brindó la información que pedía y comenzó a indagar en el matrimonio. Les preguntó, por ejemplo, si estaban casados y por qué lo querían bautizar. No cayó bien que les cuestionara la edad que tenían como padres primerizos. Y pensaron que el hecho de no haberse casado todavía por iglesia iba a ser un impedimento.
Sin embargo, el cura no tuvo problema con eso. El problema vino después, cuando Soledad comenzó a relatarle el derrotero por el que habían pasado para tener a Pedro. Al decirle que había sido posible luego de un tercer intento de inseminación, el religioso le respondió: “Hasta acá llegamos, el hijo de ustedes es fruto de un pecado”.
Soledad contó que “me dijo que era pecado. Le expliqué que la inseminación había sido con una muestra del padre y un óvulo mío. Su respuesta fue que no era tan grave porque si era con embriones, para implantar a uno matan a otros”.
“A mi hermana la trató de mentirosa y que no estaba apta para ser madrina. Salí de la iglesia llorando. Si bien no nos dijo que no lo iba a bautizar, nos pidió que fuéramos a misa todo octubre y noviembre, para luego evaluar si estábamos capacitados para bautizarlo”, agregó Soledad.
Según la agencia Télam, desde el Obispado del Alto Valle remarcaron que “en ningún momento se les negó el bautismo” y “se invito a la familia a realizar un catecismo, ya que es necesario hacer una preparación, una catequesis, ser bautizados no es cualquier cosa es pasar a ser hijos de Dios”.
“Tengo un solo riñón y problemas de presión. El embarazo era un riesgo pero lo había deseado siempre y tuve controles”.



