A 11 años del crimen de Otoño Uriarte piden reabrir la causa para que no quede impune

Río Negro – La adolescente de Fernández Oro desapareció el 23 de octubre de 2006. Su cadáver fue encontrado seis meses después. Hay seis imputados pero el expediente no se mueve.

Al cumplirse once años de la desaparición de la adolescente de Fernández Oro, Otoño Uriarte, el licenciado en Criminalística, Enrique Prueger, dijo estar convencido que el principal sospechoso de ser el autor material de ese crimen «murió atropellado, hace un tiempo, en la Ruta 22”, y sostuvo que «se investigó muy mal”.

Hoy, un grupo de allegados a la familia Uriarte reclamó, ante la sede del Ministerio Público Fiscal de Cipolletti, que se retome la investigación.

Otoño Uriarte tenía 16 años. El 23 de octubre de 2006 salió de su casa de Fernández Oro en bicicleta y desde ese momento su familia perdió todo contacto con ella. Seis meses más tarde, el 24 de abril de 2007, su cadáver fue encontrado atrapado en un enrejado de la usina de El Treinta, en muy avanzado estado de descomposición.

«Indudablemente quienes la mataron, tiraron el cadáver allí porque estaban convencidos que la turbina iba a destrozar el cuerpo; incluso estimamos que le colocaron pesas en las piernas”, dijo Prueger en diálogo con AM550.

El primer tramo de la investigación apuntó a la participación de efectivos de la Policía de Río Negro, pero también se insistió con que Otoño había caído en manos de una red de tratas con fines de explotación sexual. Hasta se habló de un «pase de facturas” por cuestiones de drogas. Para Prueger «Otoño estuvo en una vivienda en una chacra, que se allanó, y donde se encontró una mancha de sangre por proyección, es decir sangre arterial; además, curiosamente, el morador tenía diarios y recortes puntuales del caso Uriarte”. Ese hombre –recordó- murió hace un tiempo atropellado en la Ruta 22”.

La hipótesis oficial es que Otoño fue secuestrada y que durante su cautiverio fue abusada y posteriormente asesinada y tirada al canal de la usina de El Treinta.

Hubo seis personas imputadas: Néstor Cau, Germán Antilaf, José Jafri, Maximiliano Lagos, Federico Saaverda y Juan Calfiqueo. Todos ellos fueron sobreseídos por falta de pruebas, pero el fiscal Chazarreta el año pasado apeló esa resolución ante el Superior Tribunal de Justicia que, en mayo pasado, resolvió el revocamiento de esa medida.

Hoy se realiza una marcha en Fernández Oro para reclamar el esclarecimiento del hecho.