El Gobierno daría marcha atrás con el impuesto al vino fijado en la reforma tributaria

Buenos Aires – Debido a la fuerte presión de los empresarios, no aplicarían la alícuota del 10% para la bebida icónica de nuestro país.

Luego de que los empresarios pusieran el grito en el cielo por el impacto negativo que tendría la nueva alícuota al vino, el gobierno planea dar marcha atrás con la aplicación del impuesto.

En declaraciones brindadas también a la prensa, el presidente de la Unión Vitivinícola Argentina, José Zuccardi, señaló que se trata de una “medida absolutamente impropia y aberrante que discrimina a la economía del oeste argentino”.

“El vino es un alimento, tiene estatus de bebida nacional por un decreto nacional que así lo reconoce… no se entienda cuando el ministro Dujovne hizo el anuncio habló de productos que no eran saludables”.

El dirigente bodeguero fue todavía más contundente cuando explicó el tema comparándolo con las situaciones de otras producciones agropecuarias y agroindustriales. “Creemos que es muy importante que los gobiernos de las provincias vitivinícolas hagan saber al presidente de la Nación los inconvenientes que una medida de este tipo traería a todo el oeste argentino”,para cerrar diciendo: “Para que la Pampa húmeda entienda, esto sería una medida con más impacto que la (resolución) 125” (promulgada en su momento por el ministro Lousteau).

Según trascendió, sería la única concesión que el ministro Nicolás Dujovne está dispuesto a hacer para contar con todo el apoyo necesario para aprobar el proyecto de ley de reforma impositiva.

No obstante, no tendrán la misma suerte los productores de licores, gaseosas y jugos con azúcar, champagne, sidras, entre otros; a quienes sí les llegará la implementación de las alícuotas.