Una receta digna del otoño en nuestra ciudad: tarta de hongos de pino

Por Román y Paulina –

Este otoño nos encuentra comiendo hongos de pino de mil maneras diferentes. Esta es la época de juntar o de comprar hongos de pino. Se trata de uno de los alimentos que todavía se conservan cien por ciento naturales, crecen en nuestros pinares locales y quienes los venden (recomendamos especialmente los de Almacén Ser Natural) nos ahorran el proceso de limpiarlos y secarlos en nuestras casas. La receta de hoy es absolutamente deliciosa y sumamente nutritiva.

Ingredientes:
Para la masa:
Harina integral
un chorrito de aceite (si es de oliva, mejor)
sal (si es marina, mejor)
agua tibia

Para el relleno:

2 tazas de hongos de pino cortados y secos
1 cebolla mediana
70 gramos de quinoa (puede ser también mijo)
un chorrito de aceite
2 huevos (si son de granja, mejor)
pimienta, orégano, tomillo
opcional: tomates secos

Preparación:

Empezamos por la masa. Poner en un boul, la harina integral, la sal, el chorrito de aceite e ir agregando lentamente el agua tibia. Mezclar al principio con un tenedor hasta que se vaya formando la masa. Ahí, meter la mano e ir formando el bollo apretando con los dedos como si la mano fuera una araña. El bollo debe estar húmedo pero no pegajoso. Amasar un poco pero no demasiado. Dejar descansar tapándolo con un repasador.
Enjuagar la quinoa o el mijo en colador con abundante agua. Luego, poner a hervir con agua nueva.
Mientras tanto, rehogar la cebolla cortadita bien chica y con un chorrito de aceite. Cuando esté transparente, agregar los hongos y los tomates secos cortados en tiritas (opcional). Agregar un chorro de agua caliente y revolver a cada rato para que no se peguen a la sartén. Cuando la quinoa esté cocida, colar y agregar a la preparación de los hongos, la cebolla y el tomate. Revolver y condimentar con sal, pimienta, tomillo o con lo que quieran. Una vez que esté todo blando y bien sabroso, sacar del fuego.
Estirar la masa con palote sobre una mesada enharinada y poner sobre una tartera tamaño estandar. Antes de volcar el relleno sobre la masa, romper los dos huevos sobre ese relleno y revolver para que todo se integre bien. Posteriormente, tirar el relleno sobre la masa estirada en tartera. Repulgar la masa. Queda muy sabroso si ponemos un toque de queso rallado arriba de la preparación. Si no, también es delicioso.
Poner a fuego mediano hasta que esté dorada la tarta (aproximadamente, media hora o cuarenta minutos). Cuando esté lista, sacar del horno y dejar entibiar un poco antes de servir. Es un gran plato gourmet. Que lo disfruten.

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