Se realizó la recorrida por SIRVe para constatar que no se está realizando allí la planta de transferencia

Luego de que el pasado viernes el Poder Ejecutivo Municipal no acudiera a la mesa de diálogo del conflicto de la basura, ayer se realizó un recorrido por la planta de separación de residuos SIRVe para mostrar a los vecinos y a la Defensoría del Pueblo y del Medioambiente que las obras que se están llevando a cabo no son para instalar la planta de transferencia de residuos sólidos urbanos, sino solamente las mejoras de SIRVe.

El temor de los vecinos es que se instale de manera definitiva en ese predio la planta de transferencia, un proyecto que ya se había puesto en marcha y que fue detenido por las medidas que tomó la comunidad, que denunció que no contaba con los estudios de impacto ambiental necesarios y que significaría continuar con los terribles olores, las ratas y las voladuras de basura en Chacra 30 y 32.

Foto: Rocío Ricaurte – RSM

Esta vez el Ejecutivo sí se hizo presente y, frente a la presencia de Fernando Bravo, Defensor del Pueblo y del Medioambiente, de concejales y de vecinos, planteó un plazo de 20 días para que Werefkin y Bourguignonpresenten los proyectos para instalar una planta de transferencia provisoria en sus canteras, donde compactar los residuos y ponerlos en las bateas que irían al vertedero regional, que se pretende habilitar en el corto plazo en Alicurá.

El coordinador de Gabinete, Germán Lo Pinto, respondió a las preguntas de vecinos sobre cuáles son los planes del municipio a corto plazo para la problemática de la basura: por ahora se seguirá utilizando la V celda del vertedero, la cual está totalmente desbordada y está generando un fuerte malestar en los vecinos de Chacra 30 y 32.

Foto: Rocío Ricaurte – RSM

Por otro lado, los vecinos solicitaron que los funcionarios dieran un plazo para conseguir emplaces alternativos donde instalar la planta de transferencia definitiva. La directora del Organismo de Control, Julieta Muñiz Saavedra, dijo que necesitarían entre tres y cuatro meses para poder dar opciones, a las cuales habría que realizar estudios de impacto ambiental antes de poder definir que son lugares aptos para la instalación de la mencionada planta. 

Se acordó que habría una próxima reunión cuando Werefkin y Bourguignon presenten sus proyectos. Si bien el temor entre vecinos persiste, hubo cierta tranquilidad al observar que las obras en lo que iba a ser la planta de transferencia en el predio de SIRVe, a pocos metros de sus viviendas, continúan detenidas.

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