Fiestas privadas donde abunda el alcohol son invadidas por menores de edad y se generan disturbios en la vía pública
«No es una novedad lo de las fiestas privadas, hay un grupo de chicos mayores de edad que alquilan un salón, quincho o casa quinta y con el pago de una entrada tenés acceso a una barra libre. Hacen viral la fiesta a través de Instagram o Snapchat así captan a los más jóvenes», explica un joven contando un poco la metodología de las fiestas.
El sábado por la noche en el centro de nuestra ciudad, más precisamente en la calle Villegas casi esquina Curruhuinca, se realizó una de estas fiestas donde los jóvenes que asisten apenas tienen entre 15 y 19 años en su mayoría.
En cierto momento de la madrugada, un importante grupo salió a la calle dispuestos a pelear. «Eran alrededor de 100 personas, 30 contra 30 se habían parado en medio de la calle Villegas y empezaron las corridas desde Curruhuinca hasta Ramayón. Todos contra todos, pero eran todos pibitos alcoholizados», explicó un vecino.
Minutos más tarde, después que cortaron en tránsito intentando golpearse, llegaron 3 patrulleros para intentar despejar la zona y evitar que los jóvenes, en su gran mayoría menores alcoholizados, continúen la gresca.
Tras levantar testimonios, RSM pudo averiguar que existe un grupo de jóvenes mayores de edad que organizan fiestas, donde previamente compran una cantidad de bebidas alcohólicas que asombra, y que las promocionan entre los más jóvenes.
Para acceder a estas fiestas que cuentan con «cierta seguridad», donde en algunos casos piden documentos, pero ingresan menores de 14 y 15 años, se abona una entrada. En el caso de este sábado, el costo de la entrada era de $200 y el que la abonaba tenía acceso a una «barra libre».
Lo cierto es que más allá de las modalidades y los nombres de las fiestas, los jóvenes se encuentran expuestos ante otros más inescrupulosos que con el pago de una entrada les facilitan alcohol sin ningún tipo de límite. Como sucede siempre en estos casos, tras haber ingerido una buena cantidad de bebidas alcohólicas, los problemas no tardan en llegar. Empujones, golpes, corridas jóvenes tirados en los arbustos del vecindario es lo que se vio este sábado pero que se repite cada vez que hay una fiestas de este tipo.
Más allá de la responsabilidad de los padres que deben velar por la salud y el bienestar de sus hijos, las autoridades municipales deberán actuar prontamente para evitar que estos tipos de descontroles aumenten cada vez más.



Si todas las fiestas fueran como fue esta. Directamente no se realizarían. Fue un caso extraordinario y nada mas
Y se olvidaron de nombrar las drogas
Y los controles Municipales…….. bien gracias y los policiales, menos.Ahora si, escuchamos a los políticos de cuarta que hay en la ciudad y prometen arreglar todo.
Alta nota de mierda, tremendo pelotudo el que la escribio, se nota que no se informo nada
Cuando quieras nos encontramos y nos informas, ¿te parece?
Si querés yo te cuento que fue lo que pasó
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si se ponen en ese plan tambien deberian decir la verdad sobre complejo.. no es solo la culpa de estas fiestas privados si no tambien de los que monopolizaron los centros bailables