La interculturalidad y el derecho de los locales a decidir en el lago. PARTE I
El domingo pasado, el portal digital cohete a la luna, publicó un artículo con importante información en relación al conflicto suscitado en Quila Quina protagonizado por la comunidad mapuche Curruhuinca.
El artículo que pasó desapercibido a nivel local, no sólo aborda el conflicto en cuestión, sino que describe una serie de concesiones y licitaciones en el parque nacional Lanín que se van sucediendo entre las mismas manos, y que la Administración de Parques Nacionales otorgó sin que la población de San Martín de los Andes tuviera conocimiento de estos.
Uno de estos es la explotación comercial de la única ruta de navegación en el lago Lácar a una empresa de Pedro Bosch, primo y socio de Juan Manuel Bosch, un funcionario del gobierno nacional, que actualmente es subsecretario de Pesca y Acuicultura. Hasta 2016 el funcionario integró la firma Plumas Verdes SA, beneficiaria de la licitación pública.
La naviera que era explotada por Enrique y Gonzalo Cappozzolo, fue vendida a Pedro Bosch, ahora presidente del directorio. El actual funcionario nacional actuó como abogado en representación de la firma hasta 2016. Parque Nacional le otorgó la concesión en diciembre pasado. En manos de los Cappozzolo, Plumas Verdes fue una extensión estratégica de Nieves del Chapelco SA, en la cual Pedro Bosch, amigo y socio de Juan Cruz Adrogué, tiene en Chapelco como en varias firmas papeleras.
Pedro Bosch también es primo Esteban Bosch, que fue Secretario de Turismo y Producción en la Municipalidad durante el cambio de mano de la naviera y se postuló a candidato a intendente en la localidad.
La comunidad Curruhuinca reclama desde hace tiempo que esta ruta lacustre no sea de uso exclusivo turístico-paisajístico, y que atienda a otras necesidades de uso, otras tarifas y otras exigencias de infraestructura para el transporte colectivo de pasajeros. El lago es parte integral del espacio territorial tradicional de la comunidad que desarrolla la vida tanto en el agua como en la tierra y por lo tanto debe respetarse todos los convenios y tratados internacionales sobre derechos de los Pueblos Originarios, así como toda la legislación vigente en Argentina. Que son vinculantes.
Además de la comunidad Curruhuinca, la sociedad de San Martín de los Andes estuvo ausente en el modelo de desarrollo en materia de transporte lacustre, ya sea turístico o de transporte colectivo. Cualquier formalismo de audiencia pública para conocer los alcances de esta nueva licitación lacustre quedó fuera.
En el año 2016 durante la polémica de la marina náutica, las autoridades del Parque Nacional Lanín fueron invitadas al Consejo de Planificación Estratégica. Agotado el tema principal y consultado por la finalización del contrato de la naviera, el intendente y el responsable de uso público, sostuvieron que la gestión iba a abrir el pliego a la comunidad para sumar los aportes de la comunidad de San Martín de los Andes, tanto la criolla como la mapuche. Dos años después de eso, el nuevo contrato no contó con esas instancias de participación.



