Los trabajadores del Centro de día de Junín de los Andes denuncian el desmantelamiento de la salud mental

En diálogo con RSM, Dina Flores, auxiliar en acompañamiento terapéutico del Centro de día dependiente del Hospital de Junín de los Andes, manifestó que los trabajadores de dicho lugar iniciaron un reclamo por la falta de personal.
Se trata de un puesto trabajo que desde el mes de enero se encuentra vacante y de un cargo administrativo. “Los Centros de Día cuestan más que otros sectores, porque no se ve como una necesidad” asegura la trabajadora y agrega que “el área de salud mental no se está viendo como una necesidad para los gobiernos. Entonces quedamos en último lugar, olvidados. Nosotros no estamos pidiendo solamente cargos para acompañante terapéutico sino también un administrativo». Actualmente los trabajodores desempeñan todas las funciones: son acompañantes, talleristas y administrativos”.
Además del problema por la falta de personal, el estado edilicio es deplorable. Si una persona en sillas de ruedas quiere acceder, no puede porque la puerta de ingreso no se abre, y ninguno de los dos baños está en condiciones. Sin contar la deficiencia en la escalera y el hundimiento en el piso superior. Por otro lado, el teléfono no funciona. Hace cinco años que se presentó el reclamo por el estado edilicio y ni la provincia, ni el municipio dan una respuesta.
Este es el motivo por el cual los trabajadores decidieron reclamar y visibilizar la situación con acciones todas las semanas. El viernes se reunieron en la puerta del Centro de Día. Y este miércoles lo harán en el pasillo del hospital.
Luego de comenzar con estas acciones, el hospital les propuso mudarse a otra casa, mientras sucede la remodelación del Centro de día actual, pero Flores sostiene que “hace años que vienen arquitectos a ver y nadie lo arregla, nadie interviene”. La trabajadora agrega que “mudarnos a la otra casa no nos convienen porque está lejos del hospital, y necesitamos estar cerca. Además no tenemos un teléfono que funcione. Estamos usando nuestros celulares personales. Por otro lado, una vez que los pacientes empiezan a asistir, ir a otro lugar perjudica su tratamiento, y dejan de asistir”.
Para finalizar, Dina Flores sostiene que “en salud mental está habiendo un retroceso a nivel provincial, está siendo desmantelada, nosotros sabemos en el contexto social en el que estamos”.
La falta de empleo, las condiciones de vida, la violencia generan un malestar que puede desembocar en una depresión y nadie queda exento. Los centros de día son espacios públicos a los que cualquier persona de la población puede recurrir. La salud mental es un derecho y los funcionarios deben garantizarlo.





