Comenzando a sentir el Tetra de Chapelco: hoy les presentamos a Nahuel Vera, el bombero y camillero que está listo para empezar a correr

Dicen que el hijo del Kun Agüero, nieto de Diego Maradona y ahijado de Lionel Messi, quiere ser músico. Menos mal que con Nahuel Vera no pasó lo mismo. Es hijo de Luis Vera, uno de los pioneros del Tetra, sobrino del Mono Vera que todos lo vimos ganar varias veces y romper récords en esta carrera y es hermano de Manke, que el año pasado salió tercero.

Por suerte para nosotros, este bombero voluntario y camillero del hospital, está entrenando durante sus tiempos libres, liberando las presiones de sus trabajos y preparándose, como lo ha hecho su familia -los Messi, Maradona y Agüero de esta carrera sanmartinense-, para correr la XXXIII edición del Tetratlón de Chapelco, una de las pruebas combinadas más importantes del país.

Nahuel tiene 26 años, nació en San Martín de los Andes y se inició en este deporte en el 2012. Corrió durante muchos años en descenso con su bicicleta y después por razones familiares fue dejando esa actividad. Es que al separarse sus padres se tuvo que ir un tiempo a vivir a Neuquén, junto a su papá, y terminar la secundaria allá.

Cuando regresó a vivir a su querida ciudad natal, ya con 18 años, decidió ingresar a las filas de los Bomberos Voluntarios, de alguna manera siguiendo los pasos de la pareja de su mamá que fue bombero muchos años y eso le permitió vivir una cuantas experiencias allí, las que ayudaron en su decisión de sumarse al cuartel.

Nahuel es bombero activo y lo explica así: “Ser bombero es una tarea difícil porque se es bombero las 24 horas del día. Vivimos con una radio en el bolsillo todo el tiempo, sin importar la fechas, los cumpleaños, las navidades, las horas del día, simplemente uno está y contribuye con su ciudad todo el tiempo”.

En esa época todavía vivía con su mamá y trabajaba para tener sus cosas en un supermercado. Fue buscando distintas opciones hasta que hace tres años comenzó a trabajar de camillero en el Hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes. “Ahora soy camillero y soy bombero. Se juntan así las dos pasiones que tengo para estar hoy en emergencias y poder ayudar y dar una mano en situaciones difíciles a la gente”, comparte Nahuel.

Luego agrega: “Si hay un accidente, ya sea como camillero o bombero, salgo. Cumplo 8 horas de trabajo en el hospital y mis turnos de bombero en el cuartel, con mi handy prendido y cumpliendo este servicio de bombero en mis tiempos libres”.

Cuando Nahuel elige correr el Tetra de Chapelco y participar en pruebas combinadas no puede negar la influencia familiar: “Mi papá, Luis Vera, fue pionero en esta carrera porque participó de los primeros tetras; también mi tío, Fabián “el Mono” Vera, que es referente del Tetra y mi hermano Manke, que el año pasado terminó tercero y en su primera edición salió quinto”. Nahuel corrió su primer Tetra de Chapelco en el 2015 y hoy, 4 años después, se prepara para su segunda edición.

“Los entrenamientos me demandan mucho sacrificio por una cuestión del trabajo rotativo que tengo. Hay días que entro a las 7 de la mañana, salgo a las tres de la tarde, voy a entrenar, después voy al cuartel, a veces tengo guardia nocturna, y eso al cuerpo le pesa. Entonces a veces cuesta un poco más entrenar en los tiempos libres. O cuando tengo un franco y justo se produce un incendio que dura muchas horas y el cuerpo se cansa, y quedan menos energías para entrenar. Pero lo hago igual porque realmente me apasiona”, confiesa Nahuel.

Nahuel nos cuenta que “a mí, a mi hermano, a mi familia, el Tetra de Chapelco nos genera muchas cosas. Ya sólo escuchar su música nos pone la piel de gallina y nos trae un montón de recuerdos de cuando éramos chicos y nos acercábamos a ver correr a mi papá y a mi tío. Y este año va a ser especial porque por primera vez vamos a largar juntos con mi hermano Manke y ya me imagino a mi vieja viéndonos llegar a los dos a la meta”. 

Nahuel tiene mucha presión en sus trabajos: “Uso el deporte, entrenar y competir para poder liberar presiones que vivimos en el hospital y en el cuartel. Es que en servicios hay situaciones que a veces aprietan y no te dejan dormir. Y el deporte muchas veces nos saca de esas presiones y nos hace muy bien”.

RSM: ¿Querés agradecerle a alguien en especial?

Nahuel Vera: Sí! A mis amigos del cuartel del bomberos que siempre están alentando en cada carrera, a los chicos del hospi que a veces me cambian los turnos para que pueda salir a competir y especialmente a mi familia que siempre está aunque llueva o truene. También a Miguel, la pareja de mi vieja, que siempre está y me acompaña cuando no está ella… Mirá qué lindo: hoy mi vieja me confirmó que se pidió el 24 para poder estar en la carrera y alentarnos. Es todo así, a lo grande.

Producción y fotos: Leo Casanova

Texto: Fernando Sánchez

Publicidad

error: Contenido protegido ante copia