Nadia Riquelme: “Buscaremos con esta medalla, lograr la Escuela Municipal de Kayak”

“Es sanmartinense y es nuestra”, decía una vecina al terminar de ver cómo Nadia se subía al podio de los Juegos Panamericanos en Lima, para recibir nada más y nada menos que la medalla de Plata.

Apenas llegaron a San Martín, con Nadia Riquelme y Flavio Fantini, su compañero de vida y entrenador, nos encontramos en la Casa de Té Arrayán, para que entre un buen té y exquisiteces, poder conocer más qué significa este logro y qué hay de acá en adelante.

Foto: Leo Casanova

“¿Sensaciones? Muchísimas, era una competición que debía estudiar mucho al llegar allá. Es que hasta último momento no conocíamos contra quien íbamos a competir. El día de competencia conocimos la americana que venía, de los canadienses supimos dos días antes de ir qué chica iba a estar; porque nos hemos encontrado con todos en diferentes competencias, entonces uno está siempre mirando para conocer en qué nivel está, pero esta vez solo tenía registro de la brasileña que sabía que era de las mejores, y cuando vimos quién era la americana, sabíamos que era difícil lograr un podio porque estaban de las mejores de la categoría. Yo pensé: “vamos por el bronce””, explica Nadia quien aún no puede borrar la sonrisa de su cara.

Foto: Leo Casanova

Tuvo dos días diferentes de competición, un sábado fueron los clasificatorios y el domingo, semifinal y final. La preparación mental sobretodo, para encarar las instancias eliminatorias no eran fáciles, Nadia cuenta qué ayuda precisó para lograr subirse al podio y la sorpresa del final.

“Con el entrenamiento que teníamos encima sabíamos que llegaba a semifinal, en la clasificatorias debía remar tranquila, sabía que llegábamos a la semi. El día de la semifinal fue bastante particular, no estuvo tan buena y yo lo sabía porque largué bastante intranquila, bastante inquieta. Encima toqué la puerta 1, así que el arranque fue raro, pasé la puerta 2 y toqué la número 3. En ese momento tuve que decirme a mí misma “calmate que tengo que llegar a la final”, ya tenía dos penalizaciones y debía tranquilizarme porque esa semifinal era una prueba para probar la pista para la final. En los vídeos se ve mi cara cuando llego, lo único que rogaba era poder llegar a la final, tenía una cara… no estuvo bueno”, cuenta Nadia que ni bien conoció que había clasificado a la final, debió superar la prueba mental, quizás la más difícil, pero la más entrenada antes de viajar.

Foto: Leo Casanova

“Tuve que calmarme y tener una conversación conmigo misma bastante larga porque debía preparar la final. Llegué a los Juegos por todo, no podía caerme en la final. A la que más tuve presente en ese momento fue a mi psicóloga, Ana Sorrentino, que fue vital porque pude plasmar en la final el trabajo que estuvimos haciendo con ella durante dos meses, que era justamente encontrar la calma previo a la competición. Yo le contaba que me pasaba lo que viví en la semifinal, largar medio intranquila, equivocarme, otras veces me pasaban cosas que me perjudicaban, así que ahí fue vital su ayuda previa. Puse en práctica un ejercicio que me había dado entre semana, estuve media hora remando y enfocándome en mi trabajo y en lo que debía hacer. Eso es lo que hizo que yo en la final largara tranquila sabiendo que iba a dar todo, sin presiones, agradeciendo y dando todo por intentar al menos conseguir la medalla de bronce”, así narra Nadia de tal manera que cuando lo hace atrapa de tal manera que conociendo todo, hace mucho más importante la hazaña conseguida.

Foto: Leo Casanova

“La largada en la final fue pensando en todo lo que había hablado con Ana, era la manga de mi vida lo que tenía que hacer. Largué desde donde estaba y hasta la puerta número 1 pensando en eso y de ahí para abajo (hacia la meta), fue como muy fluida la competencia. Cuando llegué, la cámara me tomó con una sonrisa, porque justamente sabía que había dado todo, que había cumplido conmigo misma y que me sentía realizada. Al terminar sabía que había hecho una buena pasada, un buen tiempo, rápido, sin penalizaciones, cosa que antes sí me había pasado en la clasificación y la semifinal. En el momento que vi que la canadiense llegaba con un tiempo debajo del mío, veo que venía Adrián Rossi, el jefe del equipo y Flavio, haciéndome el gesto de que teníamos asegurada una medalla, fue emocionante”, explica Nadia que hasta ese momento era la medalla de bronce.

Foto: Leo Casanova

Quizás la anécdota más emocionante es como Nadia se enteró de que el bronce conseguido, se había transformado en plata, ni más ni menos. “Cuando salimos de bote, debemos hacer una serie de cuestiones, que no sabemos si sucede algo en el medio. Después de la nota a TyC Sports, que en vivo me hicieron hablar de la medalla de bronce, salimos a la premiación. Yo me senté en la silla que le correspondía a la ganadora de la de bronce, pero en un momento veo que llegaba la competidora de México que supuestamente había terminado en el 4° lugar y uno de los voluntarios me pidió que me cambie de silla. “Penalizaron a Omira, no pasó la puerta 18″, me dice la mexicana. Desde el podio recibiendo la medalla de plata, terminé viendo a Flavio, que junto a Adrián venían de chequear la pasada del resto de las competidoras”, explica detalladamente Nadia.

Foto: Leo Casanova

Flavio Fantini, su pareja y entrenador, cuenta lo difícil que fue llegar hasta Lima. “Hubo toda una planificación de armado de entrenamientos, entrenamiento general, gimnasios, técnica de agua, aeróbicos, hacer la preparación integral como todos los equipos. Pero nuestro trabajo es brindarle la mayor cantidad de elementos posibles para que ellos vayan y superen los obstáculos que les presentan el escenario donde compiten. Cuando vamos a la pista, al lugar donde vamos a correr, no sabemos que forma va a tener la pista, por eso el tiempo que tenemos, debemos brindarle la mayor posibilidad de recorrido para estén preparados para lo que venga. Dónde vamos a meter la pala, cuántas remadas vamos a dar, dónde aumentar el ritmo, dónde no. No es fácil, un mínimo error te puede dejar afuera de la competencia. Tienen muchos tips en la cabeza y ahí es dónde ellos deben estar bien de la cabeza con los nervios suficientes para explotar pero no tanto par que te traicionen, por eso es necesario toda la ayuda externa”, explica Flavio.

Foto: Leo Casanova

Nadia tiene todo un equipo detrás de ella, además de los profesionales, su familia la ayuda muchísimo. “La cara visible soy yo, pero detrás mío hay todo un equipo que me ayudó a llegar hasta acá. Flavio se encarga de toda la parte de agua, planificar, los objetivos y entrenamientos. En el gimnasio está Pablo “Pipi” Bascoy, que me conoce en la parte física y desde hace 3 años sabe como llevarme y hasta donde exigirme. El kinesiólogo es Nicolás Pascualini, que el trabajo que hace es muy completo, porque me ayuda en la parte de kinesio pero junto a Guillermo Lima la parte osteopática. La última incorporación del grupo es Ana Sorrentino, que en la parte emocional y mental fue muy importante para mí, tenía que mejorar en ese tema. Sin ellos y sin el apoyo de mi familia que se bancó todos estos días sin nosotros dos en casa, hubiese sido imposible”, señala Nadia.

Foto: Leo Casanova

“De ahora en más lo que buscamos es poder lograr con esta medalla la Escuela Municipal de Kayak, no por nosotros, sino por todos los chicos que vienen detrás. Esto lo venimos gestionando desde el año 1998 pero aún no se hizo realidad. Desde Nación con esta medalla, tenemos el apoyo y el respaldo del Enard, de la Federación Nacional, del equipo de Entrenadores. Lo mismo sucede a nivel Provincia, el apoyo es importante, aunque no constante, pero los profesionales que están a nivel provincia son excepcionales y los usamos en el buen sentido cada vez que nos hace falta. Pero a nivel local no tenemos apoyo alguno, esperamos que ahora con este logro, poder contar con algún tipo de movilidad, porque lo estamos haciendo en autos particulares. Además sería ideal poder lograr una pista en algún lugar sin tener tantas trabas burocráticas. Poder tener un galpón donde guardar los equipos, un espacio físico donde remar, sería ideal para poder arrancar cuanto antes la preparación con todos los desafíos que hay por delante, como los Juegos Integrados, los Juegos Evita, los Panamericanos de canotaje del año próximo y los Juegos Olímpicos de Tokio. Sin con todas la limitaciones que tenemos ahora llegamos a esto, con mayor apoyo local podríamos armar un semillero hermoso y obtener mayores resultados”, explicaron ambos protagonistas sanmartinenses que vienen desarrollando un trabajo social, deportivo y haciendo que una mayor cantidad de chicos se vuelquen al deporte.

Este próximo lunes en las instalaciones del Club Belgrano, calle Sarmiento 191, se les realizará un test a chicos y chicas categoría 2006 y 2007 en búsqueda de talentos para prepararlos en kayak y canoa para los Juegos Olímpicos Juveniles 2022.
La invitación se les extiende a todos y los interesados deberán llamar a los teléfonos de Flavio Fantini 29446 17273 o comunicarse con Juan Carlos Fernández 294 412 7037.

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