«Todo el personal del Hospital salvó la vida de mi hijo», así se expresó una vecina sobre el trato que recibió en el Ramón Carrillo
Una vecina de nuestra ciudad que envió una carta a RSM se mostró agradecida por el trato que recibió por parte de cada uno de los profesionales que trabajan en el Hospital Ramón Carrillo, sobretodo cuando la vida de su hijo Manuel corría serio peligro de vida.
Cabe señalar que Manuel, hijo de Victoria, se encontraba internado el día 25 de julio, en el nosocomio de nuestra ciudad cuando de repente de un momento a otro todo cambió. No solo en el estado de salud de Manu, sino dentro del Hospital, ya que el día 26 de julio, un accidente muy grave ocurría en la Ruta de los Siete Lagos y eso hizo que todos los médicos se dediquen de lleno a ese evento.

Sin embargo, nadie que se encontraba en el Hospital dejó de recibir la atención que requería. Fue por eso que esta mamá quiso agradecer públicamente mediante una carta toda el amor que recibió de los que trabajan en el Carrillo. Pero también dejó un pensamiento que es digno de analizar, mirá:
Quisiera hacer pública esta carta:
«El día 25 de julio estando internado ya mi hijo Manuel de 2 añitos entró en estado de gravedad. De golpe todo se transformó en corridas de médicos y veía a mí alrededor caras de mucha preocupación… De golpe todo se puso muy negro.
Finalmente después de varias horas donde todo el equipo médico del Hospital Ramón Carrillo hizo hasta lo imposible lograron estabilizar a mi hijo para pasar la noche y a la mañana siguiente trasladarlo en el avión sanitario a Neuquén.
Fueron horas muy difíciles pero hay algo que hizo que todo fuera un poco más leve y eso fue el amor y el profesionalismo con el que cada uno de los médicos, enfermeros, todo el personal y hasta el Director del Hospital atendieron a mi hijo. Y no solo a él, sino también a los que nos contuvieron a mí y a toda mi familia. Ellos de la mano de Dios le salvaron la vida a mi hijo Manuel.
No tengo palabras de agradecimiento que alcancen. En sus miradas podía ver el amor y su empatía, y en sus manos como se ocupaban con gran profesionalismo de mi hijo.
A todo el personal del Hospital Ramón Carrillo les agradezco de corazón y estaré agradecida de por vida. Si no fuese por ustedes mi hijo hoy no estaría sonriendo y saliendo sano de este Hospital.
Sé que todos trabajaron con mucha pasión y no dudo que Dios los iluminó y guió y estuvo con ustedes y con nosotros a cada momento. Deseo que Él los siga bendiciendo a cada uno, a sus familias y a su trabajo que sin duda es ADMIRABLE.
Hay algo que me desesperó y me hizo y me hace ruido: para lograr trasladar a Manu en el avión sanitario tuvimos que tocar contactos que conocían y se comunicaron con el Ministro de Salud, el Gobernador, el Vicegobernador y otros, a quienes también les estoy muy agradecida pues demostraron, sin duda, su humanismo y gran corazón al resolver rápidamente el traslado y luego preocuparse hasta el final por la evolución de Manuel. Pero… ¿cómo puede ser? De no tener esos contactos ¿qué hubiese ocurrido?
En estos días internada con mi hijo acá y en el Hospital de Neuquén vi mucha gente de bajos recursos, gente muy humilde… Vi muchos niños luchando por su vida, muchas madres llorando pagadas a sus camita, muchas familias desesperadas y angustiadas. Todos pero todos tenemos los mismos derechos. Los niños tienen los mismos derechos y fundamentalmente el mismo derecho a vivir. Luchemos por un sistema que nos acompañe sin necesidad de tener un contacto para que esto ocurra. Luchemos por la igualdad y para que estos médicos, estos hospitales, tengan todo lo necesario para seguir salvando vidas, sin importar nada, solo sabiendo que cada VIDA de cada niño es UNICA y VALIOSA.
GRACIAS una vez más a todo el hospital, gracias a todo el pueblo de San Martín de los Andes, a todos mis amigos, y a mi familia, sentimos cada dia su apoyo, su amor, y sus infinitas oraciones.
GRACIAS A TODOS USTEDES Y ESPECIALMENTE A DIOS MI HIJO HOY ESTA SALIENDO DEL HOSPITAL CON UNA SONRISA EN SU CARA.
Eternamente GRACIAS !!!
Con amor Manu y su mamá Vicky.




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